Egipto

Kefrén vuelve a abrir sus puertas

Kefrén

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SFGP / GTRES

La pirámide que contuvo el cuerpo del faraón Kefrén vuelve a recibir visitantes tras su restauración

Las tres pirámides de Gizeh, con sus más de cuatro milenios de historia, sobreviven amenazadas por la expansión urbana de El Cairo y la masificación del turismo. La presencia constante de turistas obligó, precisamente, a cerrar la pirámide de Kefrén durante tres años con el fin de restaurarla y habilitarla al público. El pasado 11 de octubre, la pirámide del faraón Kefrén volvió a recibir visitantes una vez concluidas las labores de restauración, mantenimiento, y ventilación interna de los pasadizos y la cámara funeraria. Además, el gobierno egipcio abrió por primera vez al público seis tumbas de altos cargos faraónicos, entre ellas, la de Merensakh III, nieta del faraón Keops y esposa de Kefrén. El 20 de septiembre, Egipto también reabrió el Serapeum de Saqqara, la necrópolis subterránea donde fueron enterrados los toros sagrados que representaban al dios Apis.

La pirámide de Kefrén, casi tan grande como la de su padre Keops

La pirámide de Kefrén se yergue majestuosa entre las otras dos pirámides de la meseta de Gizeh. Parece la mayor debido a su situación en un saliente de la meseta y a que conserva parte del revestimiento original de caliza de Tura (localidad situada cerca de la antigua Menfis) en su cúspide. La pirámide que contuvo el cuerpo de Kefrén posee unas dimensiones tan impresionantes (215 metros de base cuadrada por 143 de altura) que durante milenios la convirtieron en la segunda construcción más grande del mundo, pero por detrás de la de Keops, la Gran Pirámide. Para erigirla se usaron bloques de piedra de tres toneladas, mayores incluso que los utilizados en la construcción de la pirámide de Keops. Sin embargo, sus estancias interiores son infinitamente más sencillas que las que hay dentro de la Gran Pirámide.