Egipto

Importantes hallazgos en el templo de Amenhotep II

Un equipo italiano ha finalizado la decimoquinta campaña arqueológica en el Templo de Millones de Años de Amenhotep II

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Amenhotep II

Amenhotep II

El Templo de Millones de Años de Amenhotep II, al oeste de la antigua ciudad de Tebas.

© CENTRO DI EGITTOLOGIA FRANCESCO BALLERINI (CEFB)

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Amenhotep II

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El pasado 17 de enero finalizó la decimoquinta campaña de excavaciones en el templo de Amenhotep II.

© CENTRO DI EGITTOLOGIA FRANCESCO BALLERINI (CEFB)

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Amenhotep II

Amenhotep II

Uno de los vasos canopos hallados en el Templo de Millones de Años de Amenhotep II.

© CENTRO DI EGITTOLOGIA FRANCESCO BALLERINI (CEFB)

30 de enero de 2013

Amenhotep II, hijo de Tutmosis III, fue un poderoso guerrero y un conquistador implacable que heredó de su padre un vasto imperio que se extendía más allá de las fronteras de Egipto, desde Nubia, en el actual Sudán, hasta Palestina. Consolidó las conquistas de su padre, sin mostrar clemencia con los vencidos, y desarrolló una intensa labor constructiva en el país del Nilo. Su templo funerario, construido en la orilla occidental de Tebas, fue excavado a finales del siglo XIX por el arqueólogo británico Flinders Petrie (1853-1942), cuyos resultados publicó en Six Temples at Thebes, 1896. En 1997, el Centro de Egiptología Francesco Ballerini, fundado en 1993 por el egiptólogo italiano Angelo Sesana, inició un proyecto arqueológico en el Templo de Millones de Años –como lo llamaban los antiguos egipcios– de Amenhotep II, situado al norte del templo de Ramsés II, conocido como el Ramesseum. El pasado 17 de enero finalizó la decimoquinta campaña de excavaciones, que ha deparado importantes hallazgos.

Las investigaciones realizadas en los últimos años han confirmado que en el área en la que se levantó el templo durante la dinastía XVIII, al comienzo del Imperio Nuevo, uno de los períodos de máximo esplendor del Egipto faraónico, se localizaba antiguamente una necrópolis que databa entre el Imperio Medio y el Segundo Período Intermedio. Una nueva necrópolis se estableció en el Tercer Período Intermedio, es decir, después del Imperio Nuevo. Las últimas excavaciones se han concentrado en una tumba del Imperio Medio (D21), en otro recinto funerario que se remonta a la misma época (F23) y en dos pozos funerarios que en un principio datan del Tercer Período Intermedio.

Las excavaciones en la tumba D21 habían sido interrumpidas por motivos de seguridad, ya que la cubierta amenazaba con derrumbarse. Durante la campaña de este último año se ha reabierto con el fin de apuntalarla y poder proseguir con los trabajos. Se han recuperado piezas de cerámica y un recipiente de piedra para conservar kohl (un cosmético para los ojos). En el lado noroeste de la antecámara se ha detectado la entrada de un pasillo que por lo menos tiene 12 metros de longitud, pero que está parcialmente cubierto de arena. Las excavaciones, que sólo han avanzado a lo largo de los dos primeros metros, continuarán el año que viene.

En el recinto funerario F23 se ha localizado un nicho que contiene un sarcófago de terracota, justo enfrente de otro nicho en el que el año pasado aparecieron otros dos sarcofagos. El interior del féretro, de reducidas dimensiones y pintado de rojo, contiene los restos de un niño acompañado de un ajuar funerario compuesto por vasos y cuencos.

El pozo funerario L13, del Tercer Período Intermedio, conduce a dos cámaras. En el interior de una de ellas, de unos 3 metros de alto y 3,5 metros de ancho, se han hallado los restos de al menos cuatro sarcófagos en mal estado de conservación. El pozo R11 es el que ha deparado las mayores sorpresas. En su interior se han localizado fragmentos de huesos de animales y de dos ánforas que podrán ser reconstruidas. A poco más de cuatro metros de profundidad se abren dos cámaras completamente cubiertas de arena. Sólo se ha excavado una de ellas, en la que se han encontrado los restos de un sarcófago de madera que contenía un esqueleto con claros indicios de momificación, además de una cajita para depositar ushebtis (estatuillas) y cinco vasos canopos, que no son los únicos que se han localizado en las 24 tumbas del Tercer Período Intermedio halladas en el área del templo. El año pasado, en el pozo H13 se descubrieron vasos canopos que contenían las vísceras momificadas e indicaban el nombre del difunto, un personaje llamado Bak-en-Ptah, cuya identidad todavía se desconoce.