Identidad egipcia en época romana

La tomografía computarizada aplicada a una momia del período romano de Egipto demuestra que se intentaron rescatar ritos funerarios que habían caído en el olvido

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Momia RM2717

Momia RM2717

La momia RM2717 fue trasladada desde la antigua Tebas (Egipto) hasta Montreal (Canadá) a mediados del siglo XIX.

© COURTESY OF NICOLAS MORIN

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Momia RM2717

Momia RM2717

Las dos láminas de un material parecido al cartonaje colocadas sobre el esternón -junto al corazón- y el abdomen, en dos zonas en las que no se había practicado ninguna incisión. 

© ANDREW WADE

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Momia RM2717

Momia RM2717

Reconstrucción en 3D del cráneo de la momia RM2717 en la que se aprecia el cerebro intacto en la parte posterior. 

© ANDREW WADE

14 de abril de 2014

Una mujer de entre 30 y 50 años de edad, perteneciente a la clase media-alta y con una dentadura estropeada falleció durante el período romano de Egipto (30 a.C.-395 d.C.), según la datación por radiocarbono. Su corazón, pulmones, hígado, estómago, intestinos y demás órganos fueron extraídos a través de una incisión en el perineo (entre la vagina y el ano) durante su momificación. Su cerebro, en cambio, permaneció intacto.

La momia, cuyo nombre científico es RM2717, fue trasladada desde la antigua Tebas hasta Montreal (Canadá) a mediados del siglo XIX. En abril de 2011, ésta y otras momias del Museo Redpath, de la Universidad McGill, fueron sometidas a un proceso de tomografía computarizada -mediante un equipo especial de rayos X- en el Instituto Neurológico de Montreal. El poder de las actuales tecnologías de imágenes médicas para proveer indicios de cambios en los ritos funerarios del Antiguo Egipto no puede ser subestimado, explican Andrew Wade, Barbara Lawson, Andrew Nelson y Donatella Tampieri en un estudio recientemente publicado en Yearbook of Mummy Studies.

La momia no tenía un corazón y sí un cerebro, pero eso no es lo que ha intrigado a los investigadores. La tomografía computarizada ha permitido identificar dos láminas cuadrángulares de un material parecido al cartonaje (papiro u otro tipo de fibra que se humedecía, dibujaba y policromaba) que se colocaban sobre el lugar en el que se había practicado una incisión para que el cuerpo sanara y gozara en el Más Allá. Estas placas fueron utilizadas en los albores del Antiguo Egipto, desde que surgió la momificación, cuando la evisceración o extracción de los órganos vitales se realizaba mediante una incisión en el abdomen. La evisceración transperineal -la que presenta la momia RM2717-, en cambio, parece tener sus orígenes entre las élites femeninas durante el Tercer Período Intermedio (1069-664 a.C.), pero no durante el período romano de Egipto, cuando habían caído en el olvido las técnicas de momificación y los ritos funerarios del Antiguo Egipto. ¿Qué significa todo esto?

Las dos láminas de cartonaje fueron colocadas respectivamente sobre el esternón -junto al corazón- y el abdomen, en dos zonas en las que no se había practicado ninguna incisión. Este tratamiento híbrido [el uso de una placa de incisión abdominal en un caso de evisceración transperineal] debió tener una función arcaizante, importante para expresar la identidad egipcia en un período de dominio extranjero, además de estar dirigido de forma simbólica a la reparación de los daños causados durante el proceso de embalsamamiento. La ausencia del corazón también podría explicar la presencia de la placa sobre el esternón, actuando del mismo modo que la placa abdominal o un escarabeo situado en el corazón para reemplazar o curar este importante órgano, afirman los investigadores.