Hallan unas tumbas eslavas gracias a un tejón

El descubrimiento se produjo el año pasado en Stolpe, al noreste de Alemania, pero las excavaciones arqueológicas continúan y ya han sacado a la luz ocho tumbas del siglo XII

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Stolpe

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El torreón medieval, conocido como Grützpott, que se alza sobre una loma, desde donde antiguamente se controlaba el tráfico del río Óder.

© FELIX BIERMANN

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Interior de la madriguera del tejón, en la que se puede apreciar una mandíbula, una clavícula y un collar (a la izquierda) y un hueso (a la derecha). 

© HENDRIKJE RING & LARS WILHELM

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Un equipo de arqueólogos realiza excavaciones en Stolpe en noviembre de 2012.

© HENDRIKJE RING & LARS WILHELM

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La tumba de un jefe guerrero eslavo, enterrado junto a su espada.  

© FELIX BIERMANN

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Ilustración de Ottilie Blum del guerrero eslavo que ocupaba la tumba. 

© OTTILIE BLUM

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Restos óseos y collar hallados en el sitio arqueológico de Stolpe a finales del verano de 2012. 

© HENDRIKJE RING & LARS WILHELM

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Piezas de bronce halladas en el sitio arqueológico de Stolpe. 

© HENDRIKJE RING & LARS WILHELM

Alec Forssmann

27 de agosto de 2013

Los escultores Hendrikje Ring y Lars Wilhelm, oriundos de Stolpe, un pequeño pueblo a orillas del río Óder, en el noreste de Alemania, realizan unas magníficas inscripciones y esculturas talladas directamente sobre la piedra o la madera. También son arqueólogos aficionados. A finales del verano de 2012 salieron a pasear por las inmediaciones del torreón medieval, conocido como Grützpott, que se alza sobre una loma, desde donde antiguamente se controlaba el tráfico fluvial. "Caminamos mucho por la naturaleza. Junto al camino que conduce a la fortificación vimos un hueso desenterrado, claramente humano, que sobresalía de la madriguera de un tejón. No vimos al animal, pero supimos reconocer sus huellas", explican Hendrikje Ring y Lars Wilhelm a Historia National Geographic. "Colocamos una cámara digital con un trípode en el interior de la madriguera y tomamos unas fotografías. En las imágenes vimos diferentes huesos, como por ejemplo un fémur, una clavícula y una mandíbula, además de un collar. Comprobamos que se trataba de una tumba con dos cuerpos", añaden. Ring y Wilhelm contactaron con las autoridades, que en septiembre y octubre enviaron a un equipo de arqueólogos para realizar unas prospecciones.

La primera excavación arqueológica se efectuó en diciembre de 2012, la segunda en abril de 2013 y a día de hoy se sigue excavando en los alrededores. "En total hemos descubierto ocho tumbas de hombres, mujeres y niños fechadas entre comienzos y mediados del siglo XII. Las tumbas de dos hombres estaban ricamente equipadas con espadas -sólo se conserva una, la otra fue sustraída-, cuencos y cuchillos decorados de bronce y una hebilla escandinava con formas serpenteantes. Las otras tumbas contenían adornos típicos eslavos de bronce, monedas de plata alemanas, un collar de bronce, cuchillos y otras piezas", explica Felix Biermann, de la Universidad de Gotinga, a Historia National Geographic. Biermann dirige el proyecto arqueológico junto al arqueólogo Thomas Kersting. "La tumba que contiene la espada, que ya ha sido analizada antropológicamente, pertenece a un auténtico guerrero que murió aproximadamente a los 40 años de edad debido a varias lesiones en el cráneo producidas por una espada y una lanza", agrega.

El área arqueológica se localiza a unos 200 metros de un asentamiento circular fortificado de época eslava que estaba protegido por bosques y que fue utilizado desde el siglo IX hasta el siglo XII. "Los restos mortales hallados forman parte de un cementerio de época eslava tardía relacionado con este asentamiento. Los entierros más profusos probablemente contienen los restos de los jefes guerreros de este asentamiento", comenta Biermann. En los siglos sucesivos, y hasta el siglo XV, daneses, pomeranios y brandenburgueses se instalaron en el lugar.