Francia

Hallan una tumba de la aristocracia gala en Warcq

Un equipo arqueológico francés está excavando una tumba de carro, perteneciente a la aristocracia gala, en el norte de Francia

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Tumba de carro

Tumba de carro

La tumba de carro de la aristocracia gala ha sido hallada durante la construcción de una autopista en la localidad de Warcq, al norte de Francia. 

© DENIS GLIKSMAN / INRAP

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Tumba de carro

Tumba de carro

Restos óseos de uno de los caballos hallados en la tumba. 

© DENIS GLIKSMAN / INRAP

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Tumba de carro

Tumba de carro

Una de las piezas de oro pertenecientes al ajuar funerario. 

© DENIS GLIKSMAN / INRAP

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Tumba de carro

Tumba de carro

Los elementos hallados pertenecientes al carro todavía no permiten precisar la fecha del hallazgo. 

© DENIS GLIKSMAN / INRAP

4 de julio de 2014

Un equipo mixto de arqueólogos del INRAP y del servicio departamental de arqueología de Ardenas está excavando desde comienzos de junio una tumba de la aristocracia gala que ha aparecido durante la construcción de la autopista A304 en la localidad de Warcq, en el departamento de Ardenas, al norte de Francia, según informa el Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) en un comunicado. Se trata de una tumba de carro, un tipo de sepultura aristocrática que surgió en el siglo VII a.C., durante la primera Edad de Hierro, y que perduró hasta finales del período galo, a comienzos de nuestra era. Los carros más antiguos estaban equipados con cuatro ruedas, como por ejemplo el carro hallado en el ajuar funerario de una princesa en Vix, y con dos ruedas durante la segunda Edad de Hierro. Al difunto, hombre o mujer, se le inhumaba habitualmente sobre el carro, que era un símbolo de prestigio social.

Restos óseos de dos caballos

Hasta el momento, la excavación sólo ha revelado los niveles superiores de una cámara funeraria de unos 15m², pero los arqueólogos hablan ya de un descubrimiento excepcional. La tumba estaba protegida por una estructura formada por planchas de madera en la parte superior y por montantes en las paredes de la fosa. En su interior ya han aparecido las llantas de hierro de las ruedas del carro, revestidas de oro en algunas partes, y lo que parecen ser los bocines o piezas de los cubos en bronce y engastados con pasta de vidrio. En el ángulo sudeste se han descubierto, además, elementos decorativos de bronce aún encastrados en la madera del timón. Por otro lado, a lo largo de la pared oeste han aparecido los restos óseos de dos caballos pequeños, que se encuentran en conexión articular, un fenómeno rara vez observado. Todo parece indicar que los elementos encontrados no tienen comparación con las demás tumbas de carro conocidas, lo cual refuerza el carácter excepcional de este hallazgo, destaca el comunicado.