México

Hallan un fardo mortuorio prehispánico

Fardo mortuorio prehispánico

Fardo mortuorio prehispánico

© JUAN MANUEL TOXTLE / INAH

Ha sido hallado en un abrigo rocoso de la Sierra Gorda y contiene los restos óseos de un individuo que debió morir cuando tenía unos 20 años de edad

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México informa en un comunicado que el fardo mortuorio hallado en un abrigo rocoso de la Sierra Gorda por parte de unos habitantes de Zimapán, un municipio del Estado de Hidalgo, contiene los restos óseos de un individuo adulto y constituye un hallazgo único en la arqueología de la entidad, dado que no se han registrado casos similares. Los arqueólogos Juan Manuel Toxtle Farfán y Ariana Aguilar Romero han explicado que no se trata de una momia porque no ha conservado tejidos blandos como pueden ser la piel, los músculos y los tendones. Sin embargo, los huesos se encuentran en un estado de conservación excelente. El esqueleto parece ser que está completo, pero no lo sabemos con certeza hasta que podamos abrir la mortaja, pero a simple vista se aprecia el cráneo, tibias, clavículas, omóplatos y algunas costillas, afirma Toxtle Farfán. 

Pinturas rupestres con símbolos abstractos

Los especialistas han explicado que los restos óseos estaban envueltos en una mortaja elaborada con fibras vegetales y pigmentada. El cráneo aún conserva cabello y la mandíbula algunos dientes. El individuo, todavía no se sabe si un hombre o una mujer, murió cuando tenía unos 20 años de edad, según propone el antropólogo físico Arturo Gómez tras observar la dentadura y los huesos de la tibia. Las características del fardo, la posición de la osamenta en forma sedente flexionada, el tipo de amortajamiento y el espacio en el que fue depositado indican que se trata de un entierro prehispánico, asegura Toxtle Farfán. El cuerpo del difunto fue depositado en un refugio rocoso, un espacio que en la cosmovisión mesoamericana era considerado una entrada al inframundo y residencia de las deidades de la muerte. Un conjunto de pinturas rupestres con símbolos abstractos ha sido hallado a unos 500 metros de distancia.