Hallan representaciones de conquistadores españoles en unas cuevas al sur de México

Las muestras de arte rupestre, halladas en el estado de Guerrero, reflejan la forzada interacción entre indígenas y españoles poco tiempo después de la conquista de América

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guerrero1. Conquistador español

Conquistador español

Representación de un conquistador español con capa, traje rayado y pantalones abombados. Parece portar una espada y un arma de fuego.

Foto: INAH

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guerrero2. Conquistador español

Conquistador español

Conquistador español junto a un caballo, burro o mula.

Foto: INAH

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guerrero3. Cinco cuevas y un abrigo rocoso

Cinco cuevas y un abrigo rocoso

Las muestras de arte rupestre han sido halladas en cinco cuevas y un abrigo rocoso del estado de Guerrero.

Foto: INAH

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guerrero4. Individuo con armas

Individuo con armas

Representación de un individuo ataviado con pantalones abombados y portando armas.

Foto: INAH

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guerrero5. Individuo montado a caballo

Individuo montado a caballo

Individuo montado a caballo y otros dibujos.

Foto: INAH

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guerrero6. Representación de un animal

Representación de un animal

Representación de un animal. Entre los animales hay équidos, cánidos y félidos.

Foto: INAH

Las muestras de arte rupestre, halladas en el estado de Guerrero, reflejan la forzada interacción entre indígenas y españoles poco tiempo después de la conquista de América

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Cinco cuevas y un abrigo rocoso del Cerro de la Silla o del Águila, en el estado de Guerrero, al sur de México, contienen importantes muestras de arte rupestre, entre ellas las primeras posibles representaciones de españoles creadas por indígenas nahuas poco tiempo después de la conquista de América, según informó ayer el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.

En las paredes de una de las cuevas aparecen representados individuos ataviados a la usanza española del siglo XVI, con pantalones abombados, gorgueras que cubrían el cuello y sombreros de ala ancha decorados con plumas; algunos portan una especie de peto como armadura, espadas y armas de fuego similares a los arcabuces; otros van montados a caballo, en burros o en mulas.

Un individuo de sexo masculino, por ejemplo, porta sombrero en la cabeza, pantalones cortos abultados, espada en la cintura y un arma de fuego en la mano, junto a una secuencia de puntos paralelos a una línea de un metro de largo. En otro muro destacan tres hombres con atuendos europeos: uno semicompleto y con los miembros extendidos hacia arriba; otro con capa y traje rayado, que parece portar una espada y un arma de fuego; y uno más de complexión robusta. También se plasmaron tres caballos, dos completos y un esbozo, y en el mismo espacio fue representada una mujer indígena, entre otros dibujos. En otro panel hay diversos personajes con ropajes ibéricos, unos montados en bestias y un personaje de sexo femenino con vestimenta europea.

Los arqueólogos del Centro INAH Guerrero se desplazaron a Santa Cruz Lomalapa, en la localidad de Olinalá, para atender un aviso sobre la presencia de materiales arqueológicos y gráfica rupestre en cinco cuevas y un abrigo rocoso. Para llegar a las cuevas realizaron un trayecto de cuatro horas a pie y, cuando se internaron en la primera oquedad, un vecino de la comunidad halló una escalera rudimentaria de unos tres metros de altura, hecha con ramas suspendidas de lianas, además de una figurilla de piedra verde.

Las cuevas pudieron servir de refugio a indígenas que escaparon del trabajo forzado en las minas

En la zona se han encontrado materiales líticos y cerámicos correspondientes a los períodos Clásico (200-650 d.C.) y Posclásico (900-1521 d.C.). Las cuevas fueron ocupadas durante la época prehispánica como espacios rituales asociados al inframundo, la fertilidad y la petición de lluvia. Y durante la época de la colonización de América probablemente sirvieron de refugio a grupos indígenas que escaparon del trabajo forzado en las minas de la región.

Los elementos pictóricos muestran motivos de la tradición mesoamericana comunes en la región (manos esquemáticas o pintadas al positivo, cuentas numéricas, representaciones de astros, cánidos, félidos y chalchihuites o piedras de jade), junto con elementos ajenos a la ideología indígena, resultado de su interacción con la cultura europea al momento del contacto, según señala el INAH. Entre los elementos nativos destaca una serpiente ondulante con las fauces abiertas y la lengua bífida, así como un personaje antropomorfo en posición sedente que porta una máscara con pico y tocado que, de acuerdo con los especialistas, posiblemente se trate de una representación de Ehécatl-Quetzalcóatl, una de las principales deidades del panteón mexica.