Perú

Hallan los restos óseos de una mujer de la cultura moche

Según el arqueólogo Régulo Franco, descubridor de la Dama de Cao, fue sacrificada y "su cuerpo inerte fue tirado al interior de una fosa previamente preparada"

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Complejo arqueológico El Brujo

Complejo arqueológico El Brujo

El esqueleto de una mujer, víctima de un sacrificio, fue hallado enterrado en una postura anormal, en decúbito ventral (boca abajo), con la cabeza orientada hacia el oeste, donde se encuentra el mar, y con los brazos extendidos.

© RÉGULO FRANCO

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Complejo arqueológico El Brujo

Complejo arqueológico El Brujo

El complejo arqueológico El Brujo, a unos 620 kilómetros al norte de Lima, en Perú.  

© RÉGULO FRANCO

19 de julio de 2013

Un equipo arqueológico peruano descubrió el pasado mes de junio los restos óseos de una mujer de la cultura moche en el complejo arqueológico El Brujo, situado a unos 620 kilómetros al norte de Lima, en Perú, según anunciaron los arqueólogos a mediados de este mes de julio. La cultura moche fue una sociedad precolombina y preincaica, anterior a la cultura huari, cuyos hallazgos más valiosos se produjeron en 1987, con el Señor de Sipán por parte del arqueólogo peruano Walter Alva, y en 2005, con la Señora de Cao o Dama de Cao, una gobernante del pueblo mochica, a cargo de su colega Régulo Franco. Ambas tumbas, aunque no son de la misma época, permanecían intactas desde hacía más de 1.500 años.

El último hallazgo tiene relevancia por dos motivos: porque se trata de una mujer, que fue sacrificada durante la fase final de la cultura moche, aproximadamente entre los siglos VII y VIII d.C.; y por la postura anormal en la que se hallaba enterrada, en decúbito ventral (boca abajo), con la cabeza orientada hacia el oeste, donde se encuentra el mar, y con los brazos extendidos, cuando el patrón de enterramiento moche es en decúbito dorsal (boca arriba) y con la cabeza orientada hacia el sur, lo que supone que «después de haber sido sacrificada, su cuerpo inerte fue tirado al interior de una fosa previamente preparada», según explica Régulo Franco a Historia National Geographic. El arqueólogo peruano dirige las excavaciones en el complejo El Brujo, cuya investigación y puesta en valor arrancó hace 23 años gracias a un convenio entre la Fundación Wiese y el Ministerio de Cultura de este país. 

«El sector del hallazgo corresponde a la plataforma superior de la huaca Cao Viejo [un lugar sagrado], que se encuentra a 25 metros de altura, y donde hace quince siglos hubo un patio ceremonial superior con muros internos bellamente decorados en alto relieve con la imagen de la deidad conocida como el dios Aiapaec o el Dios de la Montaña», señala Régulo Franco. Los estudios de antropología física realizados por John Verano, de la Universidad Tulane, han revelado que los restos esqueléticos pertenecen a una mujer joven que en el momento de su muerte tendría entre 17 y 19 años de edad y que tenía la dentadura bastante desgastada, posiblemente debido a un alto consumo de harina y de marisco.

«En mi opinión hay dos posibles causas que explican la muerte de esta mujer: por la ingesta de alguna sustancia tóxica desconocida porque no se han encontrado evidencias o por estrangulamiento con una soguilla, cuyos restos desaparecieron con el tiempo al tratarse de un material muy frágil y deleznable», afirma Régulo Franco. «Esta segunda causa agarra mayor fuerza, ya que las sacerdotisas y el sacerdote encontrados junto a la Dama de Cao murieron por estrangulamiento, pues en sus cuellos se hallaron evidencias de soguillas de fibra vegetal. Ésta era una forma común de morir entre las mujeres jóvenes que acompañaban a la tumba a los dignatarios o dignatarias de la sociedad moche», concluye.