Perú

Hallan dos vasos ceremoniales de plata de la cultura chachapoyas

Las figuras que aparecen representadas, cogidas de la mano, llevan sombreros españoles y lucen el vestido tradicional inca

1 / 3

1 / 3

Purum Llacta de Soloco

Purum Llacta de Soloco

Las dos aquillas en su contexto arqueológico original.

© COURTESY OF JAMES CRANDALL

2 / 3

Purum Llacta de Soloco

Purum Llacta de Soloco

Las figuras que aparecen representadas, cogidas de la mano, llevan sombreros españoles y lucen el vestido tradicional inca.

© COURTESY OF JAMES CRANDALL

3 / 3

Purum Llacta de Soloco

Purum Llacta de Soloco

Las aquillas fueron trasladadas al Museo Arqueológico Nacional Brüning de Lambayeque, donde fueron sometidas a un proceso de conservación, a cargo del conservador Marco Seclen Fernández.

© COURTESY OF JAMES CRANDALL

30 de junio de 2015

Un equipo arqueológico peruano-norteamericano ha hallado dos vasos ceremoniales de plata, conocidos como aquillas, en Purum Llacta de Soloco, un sitio arqueológico perteneciente a la cultura chachapoyas, que se desarrolló en los Andes amazónicos peruanos hasta que fue conquistada por los incas en el siglo XV y por los españoles en el XVI. La incursión de ambos pueblos en este asentamiento tan abrupto ha quedado demostrada con el hallazgo de estas dos aquillas, pues los chachapoyas eran diestros constructores, tejedores y alfareros, pero según parece no trabajaron la orfebrería.

Las aquillas y los queros fueron utilizados como vasos ceremoniales por las culturas preincaicas, por los incas y por las primeras poblaciones coloniales de los Andes. Las aquillas fueron elaboradas con oro o plata y los queros con cerámica o madera. "El descubrimiento de estas aquillas de plata en este sitio resulta significativo por muchas razones: no es habitual hallar este tipo de objetos y menos aún en su contexto arqueológico original. Parece ser que fueron enterrados durante una ofrenda ritual", explica James Crandall, codirector de las excavaciones, a Historia National Geographic.

Las aquillas fueron depositadas una encima de la otra en el interior de un hoyo, posiblemente durante una ceremonia. Posteriormente, el lugar fue cubierto con una edificación de piedra. "Sin duda datan de la primera ocupación española del sitio, entre 1536 y la década de 1580. Las figuras que aparecen representadas, cogidas de la mano, tienen rasgos coloniales españoles, como los sombreros, e incas, como el vestido tradicional, además de mostrar los símbolos de la autoridad inca", detalla Crandall, de la Universidad de Florida. "La fecha y contexto de estas aquillas usadas como ofrendas sugiere que estas prácticas de ofrecimiento entre las élites de los Andes aún eran vigentes hasta cincuenta años después de la conquista inicial española y resulta improbable que fueran elaboradas localmente", concluye Crandall.