Gutenberg, el padre de la imprenta

Su proyecto más ambicioso fue la Biblia de 42 líneas

Biblia de Gutenberg

Biblia de Gutenberg

AP PHOTO / GTRES

21 de febrero de 2013

El impresor alemán Johannes Gutenberg murió el 3 de febrero de 1468 en Maguncia (Mainz, en alemán), su ciudad natal. Hijo de Friele Gensfleisch y de Else Wirich, Gutenberg nació a finales del siglo XIV en el seno de una familia pudiente de la ciudad, que a la sazón tenía entre 5.000 y 10.000 habitantes, tras los estragos que había causado la terrible peste negra. La mayor parte de la vida de Gutenberg sigue siendo un misterio, apenas se conservan documentos escritos sobre su biografía. Sí que se sabe que en 1434 se trasladó a Estrasburgo, hoy parte de Francia, donde se interesó por la talla de piedras preciosas y posteriormente se dedicó a la fabricación de espejos, que vendía a los peregrinos que se dirigían a Aquisgrán.

Burgos conserva una Biblia de Gutenberg completa

En 1448 regresó a Maguncia, pidió un crédito e instaló su primera imprenta en su casa natal, que se llamaba Hof zum Gutenberg y que fue destruida durante la segunda guerra mundial (1939-1945). Una farmacia ocupa actualmente este simbólico emplazamiento, en la calle Schusterstrasse, donde se ha instalado una placa en su recuerdo. Gutenberg no inventó la imprenta, pero sí que ideó el procedimiento de impresión en caracteres móviles, o tipografía, que originó la imprenta moderna. Johannes Fust, su prestamista, le concedió dos créditos de 800 florines cada uno para realizar su proyecto más ambicioso, la Biblia de 42 líneas (se refiere al número de líneas impresas, a dos columnas, en cada página), el incunable más famoso de la historia. La impresión, en latín, finalizó, según algunas fuentes, el 23 de febrero de 1455. Parece ser que se imprimieron menos de 200 ejemplares, más de la mitad de los cuales se hizo en papel y el resto en pergamino. En la actualidad se conoce el paradero de 48 ejemplares originales de la Biblia de Gutenberg, pero sólo 21 están completos. En España sólo se conserva uno completo, en la Biblioteca Pública de Burgos. Por otro lado, en Maguncia se puede visitar el Museo Gutenberg, que también conserva el célebre incunable.