Madrid

Grabadores flamencos, auténticos maestros

La Biblioteca Nacional de España reúne una magnífica colección de grabados flamencos del siglo XVII, que por primera vez se expone de forma conjunta

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"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

Serie de pequeños paisajes (entre 1635 y 1700), de Rubens y Schelte a Bolswert.

Foto: Biblioteca Nacional de España, Madrid

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"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

Judith cortando la cabeza de Holofernes (entre 1595 y 1655), de Cornelis Galle y Carel Collaert.

Foto: Biblioteca Nacional de España, Madrid

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"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

"Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco"

El viejo bebedor (entre 1630 y 1669), de Frans van den Wyngaerde.

Foto: Biblioteca Nacional de España, Madrid

La Biblioteca Nacional de España reúne una magnífica colección de grabados flamencos del siglo XVII, que por primera vez se expone de forma conjunta

La Biblioteca Nacional de España (Madrid) conserva una gran colección de grabados antiguos, entre ellos los grabados flamencos y holandeses del siglo XVII, una época de conflicto de intereses entre España y Flandes, pero también de intercambio cultural. La exposición Rubens, Van Dyck y la Edad de Oro del grabado flamenco, hasta el 7 de febrero en la Sala Recoletos de la BNE, muestra por primera vez todo este conjunto de grabados, además de cuatro pinturas cedidas por el Museo del Prado y relacionadas con los grabados: La Piedad y Retrato de María Ruthven, de Van Dyck; La Sagrada Familia con Santa Ana, de Rubens; y La cocina, de David Teniers. En total se exhiben 180 obras.

Rubens y Van Dyck: dos figuras indiscutibles

Siglo XVII. Los célebres talleres de grabadores flamencos. Dos figuras indiscutibles: Peter Paul Rubens y Anton van Dyck. El primero nacido en Siegen (Alemania), el segundo en Amberes (Bélgica). Veintidós años de diferencia entre el uno y el otro. "Surgió demasiada competencia entre los dos... Siguió la amistad, pero sin la unión profesional de antaño", explica Concha Huidobro, comisaria de la muestra. En el arte flamenco se desarrollaron con fuerza dos géneros artísticos que habían empezado a crearse de manera independiente en el siglo XVI: el paisaje y las escenas costumbristas, que representan a personas normales en escenas cotidianas. Entre ellas, El viejo bebedor, de Frans Wyngaerde, una obra presente en la muestra. La última parte del recorrido da a conocer el contexto artístico europeo en el que se desarrollaba el grabado flamenco y sus influencias recíprocas. Aquí se exhiben obras del holandés Rembrandt, del francés Callot y del italiano Reni, además de las estampas de José de Ribera, uno de los grandes pintores del Barroco español.