Roma

Excavan una de las viviendas más antiguas de Roma

Este verano han aparecido los restos de una casa del siglo VI a.C., de la época del rey Servio Tulio, durante unas excavaciones preventivas en el centro de Roma

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Monte Quirinal

Monte Quirinal

Estructuras de una antigua vivienda del siglo VI a.C. halladas bajo el Palacio Canevari, en el centro de Roma.

© FOTO: ANGELO CARCONI / ANSA VÍA AP / GTRES

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Monte Quirinal

Monte Quirinal

La vivienda presenta una planta rectangular, divivida en dos ambientes, con un zócalo de bloques de toba volcánica y una entrada probablemente precedida por un pórtico.

© FOTO: ANGELO CARCONI / ANSA VÍA AP / GTRES

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Monte Quirinal

Monte Quirinal

Zócalo de toba volcánica.

© FOTO: ANGELO CARCONI / ANSA VÍA AP / GTRES

Este verano han aparecido los restos de una casa del siglo VI a.C., de la época del rey Servio Tulio, durante unas excavaciones preventivas en el centro de Roma

Los restos de una vivienda del siglo VI a.C., de la época del rey Servio Tulio, han aparecido este verano durante unas excavaciones preventivas en el Palacio Canevari, sobre el monte Quirinal, cerca de la plaza de la República, según ha informado recientemente la Superintendencia arqueológica de Roma. "Se trata de un descubrimiento excepcional por su estado de conservación y por su posición", ha afirmado Mirella Serlorenzi, la directora de las excavaciones. "Este hallazgo cambia el mapa de la Roma antigua porque hasta ahora pensábamos que en el Quirinal sólo había una necrópolis", ha añadido. En el siglo VI a.C., Roma aún estaba lejos de ser la capital de un gran imperio, pero era una ciudad poderosa gobernada por reyes como Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio. En esta época se levantaron las Murallas Servianas, las primeras murallas de Roma, construidas con grandes bloques de toba volcánica.

Junto a un templo de grandes dimensiones

Las excavaciones en el Palacio Canevari comenzaron en 2003. Con el tiempo apareció un bloque de piedra que en un principio se creyó que formaba parte de las Murallas Servianas, pero otros vestigios hallados a partir de 2011 demostraron que se trataba de un templo de grandes dimensiones, por lo menos de 40 metros de largo por 25 de ancho. "La casa se encuentra cerca del templo y por tanto podemos imaginar que quien la habitó estaba relacionado con el culto del templo; quizá era un guardián o el vigilante", sostiene Serlorenzi. El habitáculo ya existía unos cincuenta o sesenta años antes de la construcción del templo. Los arqueólogos saben que se trata de una vivienda por los materiales constructivos excavados, similares a otros hallados en la región del Lacio y relacionados con viviendas. La casa presenta una planta rectangular, divivida en dos ambientes, con un zócalo de bloques de toba volcánica y una entrada probablemente precedida por un pórtico. Sobre los cimientos se levantaban unas paredes de madera con un revoque de arcilla que sustentaban una techumbre de tejas. Las excavaciones continuarán y el espacio se abrirá al público.