Excavado un esqueleto de un niño, de 5.750 años de antigüedad, en los Andes argentinos

El esqueleto, perteneciente a un niño de entre tres y cinco años de edad, ha sido hallado a 3.200 metros sobre el nivel del mar, cerca del Aconcagua, junto a la frontera con Chile

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niñodelascuevas1. Niño de Las Cuevas

Niño de Las Cuevas

El esqueleto fue descubierto en febrero de 2015 a un metro de profundidad, rodeado de piedras y también con una sobre el tórax.

Foto: Víctor Durán

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niñodelascuevas2. Excavación arqueológica

Excavación arqueológica

La excavación arqueológica se ha desarrollado en la cordillera de los Andes y a 3.200 metros sobre el nivel del mar, junto a la frontera con Chile.

Foto: Alex Lloret, Universidad Nacional de Cuyo

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niñodelascuevas3. Técnica de cribado

Técnica de cribado

Dos arqueólogas cribando los objetos arqueológicos.

Foto: Alex Lloret, Universidad Nacional de Cuyo

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niñodelascuevas4. Artefactos líticos y óseos

Artefactos líticos y óseos

Los arqueólogos también han investigado otros artefactos líticos y óseos.

Foto: Alex Lloret, Universidad Nacional de Cuyo

Alec Forssmann

9 de febrero de 2017

El niño del Aconcagua es un tesoro para la ciencia

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El niño del Aconcagua es un tesoro para la ciencia

Un esqueleto de 5.750 años de antigüedad, perteneciente a un niño de entre tres y cinco años de edad, ha sido excavado en un valle de la cordillera de los Andes, a 3.200 metros sobre el nivel del mar y cerca del Aconcagua, según informan Víctor Durán y Alejandra Gasco, los directores de la excavación, a National Geographic. El sitio en cuestión se localiza en el municipio de Las Cuevas, en la provincia de Mendoza, en Argentina, pero junto a la frontera con Chile.

El Niño de Las Cuevas, como ha sido bautizado, fue descubierto en febrero de 2015 a un metro de profundidad, rodeado de piedras y también con una sobre el tórax. "Encontrar un esqueleto no era algo esperado por el grupo, ya que se han descubierto muy pocos restos óseos humanos en ambientes de altura", explican los arqueólogos. "También causó sorpresa el resultado del fechado radiocarbónico, que se hizo con un fragmento de sus huesos mediante la técnica de Espectrometría de Masas con Aceleradores", agregan.

El niño seguramente formó parte de un grupo pequeño de cazadores-recolectores

El individuo seguramente formó parte de un grupo pequeño de cazadores-recolectores, de entre treinta y cincuenta personas, que a lo largo del año se movía entre las tierras altas y bajas para recolectar vegetales y cazar animales, especialmente guanacos, los ancestros silvestres de las llamas. "Este entierro infantil indica que el grupo familiar, formado por hombres, mujeres y niños, se desplazaba al completo y que el valle donde fue enterrado probablemente fue parte de un territorio mayor, un espacio de ocupación estacional al que volvieron de forma recurrente", concluyen los investigadores, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y de la Universidad Nacional de Cuyo.