Esto es lo que queda de una taberna romana

Investigan una de las tabernas más antiguas del Mediterráneo occidental, donde se podía comer, beber y socializar

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lattara1. Cocina de la taberna

Cocina de la taberna

Cocina de la taberna, con tres hornos para pan que probablemente tenían forma de campana y tres bases que soportaban sendos molinos de piedra para moler el grano y transformarlo en harina.

Foto: Lattes excavations / Benjamin Luley

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lattara2. Vista aérea de la taberna

Vista aérea de la taberna

Imagen aérea de la taberna de Lattara con sus espacios diferenciados.

Foto: Lattes excavations / Benjamin Luley

Alec Forssmann

1 de marzo de 2016

Benjamín Luley y Gael Piqués, dos arqueólogos de las universidades de Gettysburg y Montpellier respectivamente, han investigado "una de las pocas posibles tabernas de la Francia romana mediterránea y, ciertamente, la más antigua", explican en un artículo publicado en febrero en Antiquity. Los vestigios de la posible taberna, entendida en el artículo como "un establecimiento que sirve comida y bebida a los clientes mediante un intercambio monetario", han salido a la luz en el antiguo asentamiento de Lattara, actualmente Lattes, en la región de Languedoc-Rosellón, al sur de Francia. De orígenes celtas, el asentamiento costero fue romanizado entre el 125 y el 121 a.C. La taberna ha sido fechada entre el 127 y el 75 a.C., es decir, hace unos 2.100 años.

En el asentamiento celta de la Edad del Hierro vivió una comunidad de granjeros que criaba ovejas, cabras, vacas y cerdos. Los habitantes de esta comunidad también pescaban en la bahía cercana. Tras la conquista romana, a finales del siglo II a.C., se pasó de una economía de subsistencia a otra cada vez más especializada, basada en la producción artesanal. Los trabajadores y artesanos precisaban de un sitio para comer, beber y socializar. Así aparecieron las tabernae.

"Al principio creíamos que podía ser una panadería, pero la parte de la cocina, con tres hornos de pan y tres bases que soportaban sendos molinos de piedra, estaba claramente asociada a un comedor, reconocible por sus bancos corridos en forma de 'U' y por los huesos de animales y vértebras de pescado que se encontraban en el suelo", declara Luley a este medio. "También hemos hallado restos de recipientes: ánforas y vasijas de cerámica negra lustrosa importadas de Italia, además de cuencos para servir y para comer, hechos con cerámica local", añade. "En definitiva, esta estructura relacionada con una taberna se ubicaba en un importante cruce de calles de Lattara y estaba claramente dividida, con un espacio habilitado para preparar un montón de comida a un grupo numeroso y otro para consumirla", concluye.