Estos son los cascos de Marengo, el célebre caballo de Napoleón

El escritor británico Christopher Joll ha conseguido reunir ambas piezas, después de que una de ellas permaneciera en paradero desconocido durante 100 años

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Pezuñas delanteras de Marengo. Cascos delanteros de Marengo

Cascos delanteros de Marengo

Los cascos delanteros de Marengo, el caballo de Napoleón, han sido reunidos y fotografiados por el investigador Christopher Joll.

Foto: Christopher Joll

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«Napoleón y Europa». Napoleón y Marengo

Napoleón y Marengo

Napoleón en el paso de San Bernardo (1801-1815), de Jacques-Louis David.

Foto: Versailles, Châteaux de Versailles et du Trianon, dist. RMN-GP / Gérard Blot

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Esqueleto de Marengo

Esqueleto de Marengo

El esqueleto del caballo Marengo y otras piezas de la batalla de Waterloo en el Museo del Ejército Nacional, en Londres.

Foto: National Army Museum

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Estatua ecuestre de Napoleón

Estatua ecuestre de Napoleón

Estatua ecuestre de Napoleón situada en Laffrey, en el distrito de Grenoble, que forma parte de la Ruta Napoleón.

Foto: Office de Tourisme de Grenoble

Alec Forssmann

9 de mayo de 2017

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Napoleón Bonaparte regresó a París a finales de junio de 1815, tras la derrota en la batalla de Waterloo, y abdicó por segunda vez. Marengo, su famoso caballo, conocido por su coraje y resistencia, resultó herido en el campo de batalla y fue hallado por el teniente británico Henry Petre, quien reconoció los motivos imperiales que portaba el caballo. Marengo fue vendido en Inglaterra al teniente coronel William Angerstein, de los Guardias Granaderos, quien lo conservó hasta que el animal murió en 1831. Su esqueleto se exhibe actualmente en el Museo del Ejército Nacional, en Londres, mientras que sus dos cascos delanteros fueron transformados por Angerstein en sendas cajitas de rapé trabajadas en plata.

"Angerstein se quedó una caja y la otra, que entregó a los oficiales de los Guardias Granaderos, se encuentra actualmente en el Palacio de St. James. Este primer casco desapareció durante 100 años hasta que fue redescubierto por un descendiente de Angerstein en el cajón de una cocina en una finca de Somerset y fue llevado al Museo de la Caballería Real en Londres, donde se exhibe actualmente", explica Christopher Joll, un escritor especializado en temas militares, a National Geographic.

"Estoy convencido de que ambos cascos pertenecen al mismo caballo", dice Joll

Ambas cajas contienen inscripciones: la del Palacio de St. James cuenta la rocambolesca historia del objeto y en la del Museo de la Caballería Real aparece la palabra "Marengo". "Estoy convencido de que ambos cascos pertenecen al mismo caballo", sostiene Joll, quien ha conseguido reunir ambas piezas y fotografiarlas para ilustrar su libro Britannia’s Spoils. "Marengo es un caballo célebre, pero es sumamente improbable que Napoleón utilizara un solo caballo en sus principales campañas; tenía reputación de poseer varios caballos blancos en los establos imperiales", concluye.