ENTREVISTA / JAY CARVER, ARQUEÓLOGO DEL PROYECTO CROSSRAIL

"Estamos excavando entre 40 y 80 esqueletos al día"

La ejecución de un proyecto ferroviario de envergadura en el centro de Londres está propiciando unas excavaciones arqueológicas en el sitio que ocupó el primer cementerio municipal de Londres

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Jay Carver

Jay Carver

El arqueólogo Jay Carver junto a los restos mortales de una víctima de la Gran Peste de Londres.

© CROSSRAIL

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Excavaciones en Liverpool Street

Excavaciones en Liverpool Street

Infografía que muestra los diferentes estratos históricos en el sitio arqueológico de Liverpool Street.

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Cementerio de Bedlam

Cementerio de Bedlam

Registros históricos de los entierros en el cementerio de Bedlam.

© CROSSRAIL

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Cementerio de Bedlam

Cementerio de Bedlam

Uno de los esqueletos hallados en el antiguo cementerio de Bedlam.

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Cementerio de Bedlam

Cementerio de Bedlam

El equipo arqueológico espera excavar alrededor de 3.000 esqueletos.

© CROSSRAIL

La ejecución de un proyecto ferroviario de envergadura en el centro de Londres está propiciando unas excavaciones arqueológicas en el sitio que ocupó el primer cementerio municipal de Londres

A partir de 2018, los trenes tendrán que estar entrando y saliendo de la futura estación de Liverpool Street, con conexiones rápidas al Aeropuerto de Stansted y a toda Londres. El proyecto ferroviario Crossrail, el de mayor envergadura de Europa, no puede esperar. El tiempo apremia y hay presión. La planificación minuciosa y las reuniones cara a cara con los directores del proyecto e ingenieros son esenciales, explica Jay Carver a Historia National Geographic durante una entrevista. Carver, de 48 años, dirige las excavaciones arqueológicas en el antiguo cementerio de Bedlam, en las entrañas de Liverpool Street, donde se estima que fueron enterrados 20.000 londinenses en los siglos XVI y XVII. Se trata del mayor proyecto arqueológico del Reino Unido.

¿Por qué resulta tan interesante el cementerio de Bedlam?

Porque fue el primer cementerio municipal de Londres y porque abarca un período tumultuoso de su historia: sus difuntos fueron testigos de la Guerra Civil, la Restauración, la Gran Peste, el Gran Incendio de Londres y las obras de Shakespeare. Durante este período también se vivió la transición de una ciudad de la era Tudor a la primera Londres moderna, con una economía globalizada y con la introducción de nuevas industrias y productos como el tabaco y el azúcar. El estudio de algunos de los 3.000 esqueletos del cementerio nos dará una oportunidad, posiblemente única, de conocer todos estos eventos, que han quedado impresos en los restos mortales de unos individuos que vivieron en los siglos XVI y XVII.

¿Por qué estaba situado fuera de la muralla de la ciudad?

Durante esta época, la población de Londres creció rápidamente y sabemos que se dieron al menos cuatro episodios de peste en los años previos a la apertura del cementerio de Bedlam. Esto aumentó la presión sobre los camposantos existentes, que se estaban quedando sin espacio, y por eso las autoridades municipales decidieron construir el primer cementerio fuera de la ciudad.

¿Qué clase de gente recibió sepultura?

Gente de todos los rincones de la ciudad, no sólo de una zona, y de diferentes clases sociales. Muchos vivían al margen de la sociedad; o eran tan pobres que no podían permitirse un enterramiento en una iglesia o eran religiosos inconformistas o criminales.

¿Por ejemplo?

El vínculo con la Guerra Civil es interesante. Numerosas figuras políticas bien conocidas permanecen enterradas, incluidos John Lilburne (1614-1657) y Robert Lockyer (1625-1649), quien fue un soldado en el Nuevo Ejército Modelo de Oliver Cromwell, ajusticiado por su rol en el motín de Bishopsgate. Fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en el cementerio de San Pablo.

¿Cómo conocen su ubicación exacta bajo Liverpool Street?

Hace más de cinco años emprendimos una investigación documental de todos los sitios del proyecto Crossrail. Un equipo especializado de arqueólogos ha rastreado las ricas fuentes documentales de la ciudad, además de mapas y textos históricos, para tratar de comprender el uso que tenía cada suelo a lo largo de diferentes períodos. También hemos estudiado los registros de actividades más recientes, por ejemplo de los siglos XVIII, XIX y XX, para saber si el impacto moderno ha eliminado los restos arqueológicos más antiguos.

¿A qué profundidad están excavando?

Los restos arqueológicos se extienden aproximadamente hasta los seis metros de profundidad, donde están los estratos romanos más antiguos.

¿Es cierto que por debajo corre una antigua calzada romana?

Sí, justo al exterior de la muralla romana de la ciudad, donde se encontraban los suburbios de Londinium. A través de las catas arqueológicas hemos identificado una calzada romana que corre desde Ermine Street a través del [desaparecido] río Walbrook hasta una salida al norte de la muralla en Moorgate. Estamos realmente interesados en conocer cómo fue utilizada esta zona entre los años 43 y 410 d.C.

¿Qué han encontrado?

De momento no hemos hallado evidencias de enterramientos humanos, pero sí muchos objetos domésticos típicamente romanos, por ejemplo la mayor colección de herraduras romanas del Reino Unido. Esto podría sugerir la existencia de un establo o una caballería cercana. ¿Alguna población local británica se estableció en esta área? Estamos listos para descubrirlo.

¿Qué están excavando actualmente?

Entre cuarenta y ochenta esqueletos al día. También acabamos de finalizar una investigación en un área situada en los niveles romanos. Hemos recuperado una punta de lanza en una zanja de la calzada romana. Puede que se remonte a la época en que se libraron batallas entre las tribus celtas locales y los conquistadores romanos. Estamos deseosos de conocer nuevos detalles. Este tipo de objetos se está extrayendo a diario, lo que constituye una de las cosas más emocionantes de la arqueología.

¿Esperan desenterrar unos 3.000 esqueletos?

Sí, la ocupación original del cementerio puede que fuera de 20.000, pero grandes áreas del sitio fueron destruidas durante las edificaciones del siglo XIX y comienzos del XX. El cementerio funcionó, al menos, durante cuatro brotes y durante el último gran brote de Londres, en 1665. Los científicos examinarán muestras de los esqueletos para determinar si hay fragmentos de Yersinia pestis, la bacteria de la peste, en la pulpa dental. Los osteólogos buscarán signos de enfermedad, malnutrición, lesiones y violencia.

¿Las excavaciones pueden suponer un riesgo para la salud?

No, la bacteria responsable de la plaga de mortandad no sobrevive cientos de años, de hecho sólo unas semanas. Los trabajadores en contacto con el terreno siempre tienen que tomar precauciones ante enfermedades como la leptospirosis y el tétano, que sí que habitan en la tierra. Toda la gente que trabaja en el sitio ha sido bien entrenada, utiliza equipos de protección como guantes y se lava las manos de forma regular.