China

Esqueletos que revelan una muerte fortuita

Las excavaciones en el sitio arqueológico de Lajia cuentan historias desgarradoras, entre ellas la de una madre que trató de proteger a su hijo mientras el mundo se venía abajo

1 / 3

1 / 3

Sitio arqueológico de Lajia

Sitio arqueológico de Lajia

El sitio arqueológico de Lajia ha sido bautizado como "la Pompeya del este".

© FOTO: SUN ZIFA / IMAGINECHINA VIA AP IMAGES / GTRES

2 / 3

Sitio arqueológico de Lajia

Sitio arqueológico de Lajia

Esqueletos que revelan una muerte trágica: una madre se puso de rodillas y trató de proteger a su hijo con el cuerpo.

© FOTO: SUN ZIFA / IMAGINECHINA VIA AP IMAGES / GTRES

3 / 3

Sitio arqueológico de Lajia

Sitio arqueológico de Lajia

Un abrazo inmortalizado para la posteridad.

© FOTO: SUN ZIFA / IMAGINECHINA VIA AP IMAGES / GTRES

Las excavaciones en el sitio arqueológico de Lajia cuentan historias desgarradoras, entre ellas la de una madre que trató de proteger a su hijo mientras el mundo se venía abajo

Alrededor del año 2000 a.C., a comienzos de la Edad del Bronce, un cataclismo asoló el centro de China. Un violento terremoto sacudió la actual provincia de Qinghai y el río Amarillo se desbordó causando graves inundaciones. Todavía se desconoce la magnitud del desastre, pero se sabe que provocó muerte y destrucción. Las asombrosas excavaciones en el sitio arqueológico de Lajia, descubierto a comienzos de este siglo, han sacado a la luz numerosos esqueletos que revelan una muerte fortuita. Los individuos de una comunidad fueron sorprendidos por un terremoto devastador que los sepultó mientras buscaban amparo. Como ocurrió en Pompeya, sus cuerpos permanecieron inmóviles bajo un manto de escombros. Los trabajos arqueológicos, difundidos recientemente por People's Daily Online, cuentan historias desgarradoras, entre ellas la de una madre que se puso de rodillas y trató de proteger a su hijo con el cuerpo mientras el mundo se venía abajo. O la de dos individuos estirados en el suelo, cuyo abrazo quedó inmortalizado para la posteridad. Los esqueletos se encuentran expuestos en el Museo de las Ruinas de Lajia.