Grecia

Especulaciones sobre Anfípolis

El hallazgo de más de 500 huesos en la tumba de Anfípolis crea más confusión en torno a sus propietarios, pues se remontan a una época de muertes truculentas

28 de enero de 2015

La tumba de Anfípolis, la más grande hallada en Grecia, ha sido fechada desde un principio en el último cuarto del siglo IV a.C., es decir, en un período de violenta conmoción en la historia macedonia, entre las muertes de Alejandro Magno (323 a.C.) y Casandro (297 a.C.), ambos reyes de Macedonia. Alejandro falleció en Babilonia tras caer enfermo y durante los 26 años posteriores se sucedieron las muertes en la realeza macedonia: Filipo III Arrideo, su medio hermano y sucesor en el poder, y su esposa Eurídice fueron asesinados por orden de Olimpia de Epiro en 317 a.C.; uno o dos años después fue ejecutada la misma Olimpia, que era la madre de Alejandro; Casandro había mandado quitarle la vida y también eliminó a Roxana, la joven viuda de Alejandro, y a Alejandro IV, el hijo póstumo de ambos, en 309 a.C.; ese mismo año murió asesinado Heracles, el hijo ilegítimo de Alejandro Magno; un año después fue asesinada Cleopatra de Macedonia, la hermana de Alejandro Magno e hija de Olimpia de Epiro; la muerte de Casandro, por hidropesía, en 297 a.C. frenó este baño de sangre. Sin embargo, en los años venideros se desencadenaron tres conflictos militares entre el Reino de Macedonia y la República romana cuyo resultado fue la conversión de Macedonia en una provincia romana. 

Cinco individuos

El hallazgo de unos 550 huesos en la tumba de Anfípolis, correspondientes al menos a cinco individuos, no ha hecho más que complicar este rompecabezas. Más aún teniendo en cuenta que los mausoleos familiares no eran lo más habitual en aquellos tiempos. El examen macroscópico de los restos óseos ha permitido identificar a los siguientes individuos: una mujer de más de 60 años de edad; dos hombres de entre 35 y 45 años de edad, uno de ellos con cortes profundos en los huesos que sin duda le causaron la muerte; un recién nacido y un adulto de sexo indeterminado cuyos restos fueron incinerados. Se especula con la posibilidad de que los huesos de la mujer correspondan a Olimpia, la madre de Alejandro Magno, quien murió alrededor de los 60 años de edad. Los restos óseos de los dos hombres podrían corresponder a los hijos del rey Casandro, pues al menos uno de ellos, Alejandro V, fue salvajemente asesinado durante la celebración de un banquete. De momento, todo son especulaciones. 

Outbrain