Prehistoria

En Atapuerca se consumieron perros domésticos y gatos salvajes

Los humanos que ocuparon la Cueva del Mirador incluyeron en su dieta perro doméstico, gato salvaje, zorro y tejón, puede que en una época de escasez de alimentos

Cueva del Mirador

Cueva del Mirador

© IPHES

24 de enero de 2015

Hace entre 7.200 y 3.100 años, desde comienzos del Neolítico hasta la colonización fenicia, los humanos que ocuparon la Cueva del Mirador en Atapuerca (Burgos) incluían en su dieta perro doméstico, gato salvaje, zorro y tejón, según informa el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social en un comunicado. El consumo de estas especies por parte de humanos se ha podido constatar a través de 24 restos fósiles hallados en la Cueva del Mirador, que fue utilizada como corral en tiempos prehistóricos, fundamentalmente para el ganado bovino y ovicaprino. Los indicios incluyen marcas de corte, fracturas óseas, señales de procesamiento culinario y marcas de dientes humanos, señala el extracto del estudio publicado en Quaternary International

Los perros fueron descarnados y hervidos

En aquellos tiempos, el rebaño que se guardaba en la cueva debió de estar compuesto principalmente por ovejas y cabras y, en menor proporción, por cerdos, vacas y caballos. En el interior se han detectado restos de fibras vegetales calcinadas, muy probablemente paja que fue usada para el ganado. En cambio, el consumo de especies como el perro y el gato no era frecuente en Europa continental. En el Mirador, los perros fueron desarticulados, descarnados, sus huesos fracturados y finalmente hervidos, explica Patricia Martín, coautora del estudio. En menor medida se comieron gatos salvajes y tejones, que fueron hervidos y después fue consumida su carne. Estos animales puede que fueran capturados de forma accidental. No obstante, tampoco se puede descartar la opción de que fueran empleados como una fuente extra de alimento en períodos de escasez, sostiene Martín.