El proceso de Luis XVI

Luis XVI

Luis XVI

La Convención juzga a Luis XVI, vestido con una casaca azul, el 26 de diciembre de 1792 (grabado de 1796).

HERITAGE / GTRES

Luis XVI fue acusado de traición y juzgado por la Convención Nacional, poco después subió al patíbulo

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El 11 de diciembre de 1792 La Convención o Asamblea Nacional francesa acusó formalmente de traición a Luis XVI (1754-1793), el antiguo rey, preso en el Temple (un antiguo castillo templario situado en París) tras el motín que se produjo el 10 de agosto y que había derrocado la monarquía para dar paso a un nuevo régimen: la República. Luis XVI entró en la sala de Convención, conducido por Santerre, comandante de la Guardia Nacional de París. Antes de tomar asiento, el presidente del tribunal le dijo: «Luis, la nación os acusa; la Asamblea Nacional ha decidido juzgaros». Luego se le leyó la lista de cargos.

Quince días después, el 26 de diciembre de 1792, se abrió el proceso contra el rey en la Convención Nacional, con la exposición de las pruebas de cargo. Los girondinos, el grupo político moderado, deseaban evitar su condena a muerte porque provocaría una guerra de todas las potencias europeas contra Francia, y por ello reclamaron que la sentencia fuera ratificada por el pueblo. En su discurso del 28 de diciembre, Robespierre respondió advirtiendo que un llamamiento al pueblo para discutir el tema en las asambleas primarias comportaría la guerra civil. Unos y otros trataban de convencer a la mayoría moderada de la Asamblea, la Llanura, no alineada con ninguno de los dos bandos. El 15 de enero tuvo lugar la primera votación. A la pregunta acerca de si Luis XVI era culpable de conspiración, 691 diputados, de un total de 749, contestaron que sí. No hubo ningún no. La suerte de Luis XVI estaba echada: el rey debía morir.