Cerdeña

El "nuraghe" Candelargiu saldrá a la luz

En septiembre de 2015, un equipo arqueológico ítalo-español proseguirá las excavaciones en uno de los complejos megalíticos más interesantes del suroeste de Cerdeña, que aún no ha sido investigado

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Proyecto Nuraghe Candelargiu

Proyecto Nuraghe Candelargiu

Localización del nuraghe Candelargiu al suroeste de Cerdeña.

© PROYECTO NURAGHE CANDELARGIU

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Proyecto Nuraghe Candelargiu

Proyecto Nuraghe Candelargiu

Las tres torres del nuraghe Candelargiu.

© PROYECTO NURAGHE CANDELARGIU

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Proyecto Nuraghe Candelargiu

Proyecto Nuraghe Candelargiu

La gran cabaña debió de funcionar como un lugar de reunión de la aristocracia o la clase dirigente de la comunidad.

© PROYECTO NURAGHE CANDELARGIU / FOTO: NICOLA CASTANGIA

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Proyecto Nuraghe Candelargiu

Proyecto Nuraghe Candelargiu

Tareas de desbrozado del terreno.

© PROYECTO NURAGHE CANDELARGIU

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Proyecto Nuraghe Candelargiu

Proyecto Nuraghe Candelargiu

Puerta de entrada al nuraghe.

© PROYECTO NURAGHE CANDELARGIU

En septiembre de 2015, un equipo arqueológico ítalo-español proseguirá las excavaciones en uno de los complejos megalíticos más interesantes del suroeste de Cerdeña, que aún no ha sido investigado

Hubo un tiempo, hace unos 3.500 años, en que se alzaban miles de torres megalíticas, como rascacielos modernos, por toda la maravillosa isla de Cerdeña, de aguas turquesa y bosques mediterráneos perfumados. Los misteriosos constructores de estos nuraghi o torres circulares de piedra, de hasta unos 25 metros de altura, se establecieron en la isla alrededor del año 2000 a.C., "quizá procedentes del Mediterráneo occidental (de Cataluña o del sur de Francia)", según Giovanni Lilliu, el padre de la arqueología sarda. Esta cultura guerrera y agropecuaria se disolvió durante la ocupación romana, alrededor del siglo II a.C., permaneciendo sus enormes sillares de piedra como vestigios de su antiguo esplendor.

En 2012, la empresa sevillana Arqueología y Gestión S.L. colaboró con la Universidad de Sevilla en un proyecto para realizar una prospección arqueológica en San Giovanni Suergiu, un municipio situado al suroeste de Cerdeña. "A los que veníamos de fuera nos dejó fascinados, especialmente por la cultura nurágica, que es excepcional", explica Araceli Rodríguez, de Arqueología y Gestión S.L., a Historia National Geographic. "A unos dos kilómetros del pueblo se conservan las ruinas del nuraghe Candelargiu, compuesto por tres torres, una gran cabaña de reunión y un villaggio o poblado. Se trata de un yacimiento complejo que hasta ahora no había sido investigado", comenta Rodríguez. "Un anciano de San Giovanni nos contaba que en los años treinta, cuando era un niño, llevaba los cerdos a pastar por la zona y entonces la estructura era mucho más alta, pero poco a poco se fue borrando del lugar y de la memoria", añade.

El Proyecto Nuraghe Candelargiu, que cuenta con la participación de las universidades de Sevilla y Cagliari, busca recuperar estos edificios megalíticos, que se hallan parcialmente enterrados y cubiertos de vegetación, sobre todo lentiscos fragantes y chumberas espinosas. Tras desbrozar y sondear el terreno, los arqueólogos han  descubierto las puertas de entrada del nuraghe y de la gran cabaña, donde han aparecido diversos sillares de piedra derrumbados. "La torre del nuraghe tiene hoy una altura de tres metros, aunque creemos que debe de ser más alta, puesto que el terreno ha ido creciendo a su alrededor", afirma Araceli Rodríguez, quien coordina el proyecto junto con la italiana Manuela Puddu. "La gran cabaña, en cambio, tiene 13,5 metros de diámetro y por tanto es superior a otras cabañas nurágicas. Debió de funcionar como un lugar de reunión de la aristocracia o de la clase dirigente de la comunidad", agrega.

No se sabe con certeza cuántos nuraghi hay en la isla. Las estimaciones de los estudiosos van de los 7.000 a los 10.000, con unos estados de conservación muy variables. Tampoco se sabe exactamente para qué servían, aunque sí que está claro que han tenido diferentes funciones a lo largo de la historia: un lugar de residencia para el jefe de la comunidad, una torre de defensa y control del territorio y, a partir del primer milenio antes de Cristo, "un lugar que se conviritió en el símbolo de un pasado mítico, siendo frecuente su uso como lugar de culto, como lo atestiguan los famosos bronzetti o figurillas de bronce que se han hallado en su interior". La excavación del nuraghe Candelargiu proseguirá el próximo septiembre y para ello se ha creado una campaña de crowdfunding o micromecenazgo para obtener fondos, que incluye un curso "que está abierto a todos los que quieran participar independientemente de su conocimiento y experiencia en la arqueología", concluye Rodríguez.