El MAC exhibe fotografías inéditas de Machu Picchu

Una exposición en el Museu d'Arqueologia de Catalunya invita a reflexionar sobre los valores paisajísticos y culturales que encierra la antigua ciudad inca

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«Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas»

«Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas»

Hiram Bingham ante el petroglifo de Pucyura, durante  la expedición a Machu Picchu, patrocinada por National Geographic Society y la Universidad de Yale.

© NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY / MAC

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«Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas»

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Guía lugareño ante un monolito y muros incaicos durante la expedición de Hiram Bingham.

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«Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas»

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Un guía de la expedición de Hiram Bingham muestra el espesor de la piedra incaica labrada y pulimentada.

 

© NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY / MAC

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«Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas»

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Peón de la expedición ante piezas de cerámica incaica excavadas.

 

© NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY / MAC

2 de junio de 2014

El Museu d'Arqueologia de Catalunya (MAC), ubicado en Barcelona, acoge hasta el 27 de julio la exposición fotográfica Machu Picchu: la ciudad sagrada de los incas, organizada por el Instituto de los Andes, el Consulado General del Perú en Barcelona y el MAC. La muestra presenta más de una cincuentena de fotografías inéditas, estructuradas en 18 paneles, procedentes de un reportaje de National Geographic y actualmente en propiedad del Gobierno peruano. Se trata de una exposición breve que no incide tanto en la archiconocida historia del redescubrimiento de Machu Picchu por parte de Hiram Bingham en 1911, sino que más bien invita a reflexionar sobre los valores paisajísticos y culturales que encierra la antigua ciudad inca. En este enclave sagrado, situado entre imponentes picos cubiertos de niebla, se produce una armonía entre el cielo y la tierra, pero sobre todo entre la naturaleza y la obra humana. La vulnerabilidad de este ecosistema único en el mundo que recibe miles de turistas cada año obliga a tomar una serie de medidas para conservar el monumento arqueológico y su entorno natural. Machu Picchu no sólo es patrimonio de los peruanos, es Patrimonio de la Humanidad, explica Pedro Ibérico, director del Instituto de los Andes y coordinador de la muestra, a Historia National Geographic.

Machu Picchu concentra una enorme variedad de fauna y flora que la presencia masiva de turistas podría poner en peligro. Hay especies endémicas como el gallito de las rocas, que es un ave típica de Peru; un colibrí que vive en las alturas; el oso de anteojos y el zorro andino, que lamentablemente están desapareciendo. También hay especies de orquídeas únicas en el mundo, destaca Ibérico. La ciudad fue mandada construir a mediados del siglo XV, cuando la sociedad incaica se encontraba en su apogeo, pero la llegada de los españoles años después debió precipitar su abandono, sostiene. Machu Picchu es sobre todo la obra capital de los incas, uno de los mayores exponentes de alta ingeniería civil en el mundo entero. Creo que en Perú no valoramos ni rescatamos todos estos valiosos aportes constructivos para edificar nuestras casas. Cuando se producen grandes riadas las casas quedan arrasadas, añade.

El misterio que emana de este antiguo poblado andino ha dado pie a todo tipo de fabulaciones, fomentadas en gran parte por los libros superventas. Los museos de Perú están llenos de oro, pero en Machu Picchu no vamos a encontrar grandes tesoros. Allí funcionaba el trueque, el intercambio; sus habitantes no pagaban impuestos, tributaban mediante el trabajo y los análisis de los restos óseos no revelan indicios de violencia o esfuerzo desmesurado, afirma Ibérico, quien trabajó junto a Walter Alva en los hallazgos de Sipán. No descartamos que pueda haber un enterramiento interesante, pero ¿es ése el objetivo de la arqueología? ¿Si no encontramos oro no tiene sentido? Los arqueólogos tratamos de investigar las causas, los factores internos o externos que influyeron en la construcción y el colapso de Machu Picchu, recalca. Desde mi punto de vista Machu Picchu es un homenaje al medio ambiente, algo artificial pero en completa armonía con su entorno. Todas las las investigaciones actuales apuntan en esta dirección, concluye.