Italia

El León de Cerveteri

En 2012 fueron halladas dos estatuas etruscas en Cerveteri, un carnero y un león, que custodiaban la entrada a un templo

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El León de Cerveteri

El León de Cerveteri

La estatua de piedra que representa a un león ha sido hallada en la necrópolis etrusca de Banditaccia, en Cerveteri, a unos 40 kilómetros de Roma.  

© SOPRINTENDENZA PER I BENI ARCHEOLOGICI DELL' ETRURIA MERIDIONALE

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León de Cerveteri

León de Cerveteri

Zona en la que se han realizado las excavaciones arqueológicas, en la necrópolis etrusca de Banditaccia, en Cerveteri. 

© SOPRINTENDENZA PER I BENI ARCHEOLOGICI DELL' ETRURIA MERIDIONALE

4 de junio de 2013

La fascinante necrópolis etrusca de Banditaccia, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, está situada en Cerveteri, frente al mar Tirreno y a unos 40 kilómetros de distancia de Roma, y se caracteriza por sus curiosas sepulturas en forma de túmulo. Se trata de la necrópolis antigua más extensa del área mediterránea, por lo que está inexorablemente expuesta a los tombaroli, los saqueadores de tumbas, cuyos hallazgos van a parar al mercado negro del coleccionismo.

En 2012, la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos de Etruria Meridional emprendió una serie de excavaciones arqueológicas en Cerveteri con el fin de mantener bajo control las zonas de mayor riesgo. En el área suroccidental del yacimiento, junto al túmulo monumental de la «teja pintada», aparecieron casualmente dos estatuas de piedra, un león y un carnero, que antiguamente debían estar colocadas, a modo de guardianes, en el extremo de una rampa que conducía a la parte más alta de un templo. La Superintendencia difundió la noticia del hallazgo a finales del pasado mes de febrero.

Las estatuas datan del siglo VI a.C. La figura del carnero ha sufrido el deterioro propio del transcurso de los siglos. En cambio, la estatua del león, que ya ha sido bautizada como «el León de Cerveteri», presenta un formidable estado de conservación, a pesar de que le falta la pata delantera izquierda. El félido de piedra, que mide 113 centímetros de largo y 54,5 de alto, tiene un cuerpo sinuoso, la cabeza alzada y las fauces semiabiertas. Se trata de un raro ejemplo de escultura funeraria de los siglos VI y V a.C. y de producción ceretana.