La muerte sin testamento de El Greco

La muerte sin testamento de El Greco

El genial pintor cretense se trasladó a Toledo en 1577, donde vivió y trabajó hasta su muerte, acaecida el 7 de abril de 1614

Autorretrato de El Greco

Autorretrato de El Greco

Foto: The Metropolitan Museum of Art, Nueva York

Según su escueta partida de defunción, conservada en la iglesia de Santo Tomé en Toledo, El Greco falleció el 7 de abril de 1614, no hizo testamento y, entre otras cosas, enterróse en Santo Domingo el Antiguo.

Doménikos Theotokópoulos, el genial pintor cretense, cuyas alargadas, expresivas e inquietantes figuras definen su característico estilo, murió a los 73 años de edad en Toledo, su ciudad de adopción, donde pasó los últimos 37 años de su vida, tras su estancia en Venecia y en Roma. En Venecia se interesó por la pintura renacentista de Tiziano, Tintoretto, Veronés y Bassano, y en Roma estudió el manierismo de Miguel Ángel. Se trasladó a España en busca del mecenazgo de Felipe II, pero no lo consiguió.

El Greco, el extranjero que retrató el alma de Toledo

Más información

El Greco, el extranjero que retrató el alma de Toledo

18

Fotografías

En Toledo fue recibido como un gran pintor y precisamente en la iglesia de Santo Tomé se encuentra su obra más célebre, El entierro del conde de Orgaz, cuya composición está dividida claramente en dos partes: la tierra, con el cadáver del señor de Orgaz, que representa la muerte; y el cielo, iluminado por Cristo, que representa la vida eterna.

Los restos del Greco fueron depositados en el convento de Santo Domingo el Antiguo, pero posteriormente pudieron ser trasladados a la iglesia de San Torcuato, derribada en el siglo XIX, aunque no existe certeza absoluta. A lo largo de 2014, Toledo conmemora el IV Centenario de la muerte del Greco, su ciudadano más universal.

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?