Colombia

El galeón 'San José' esconde un tesoro codiciado

Las autoridades colombianas anuncian el hallazgo del galeón 'San José', hundido en junio de 1708 por una flota británica

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Galeón 'San José'

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Cañones del galeón hundido, con las asas en forma de delfín.

Foto: Presidencia de la República de Colombia

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Galeón 'San José'

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El sitio arqueológico se encuentra en aguas de Cartagena, en un lugar indeterminado.

Foto: Presidencia de la República de Colombia

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Vasijas del galeón San José.

Foto: Presidencia de la República de Colombia

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Galeón 'San José'

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Vasija de cerámica y otros restos del naufragio.

Foto: Presidencia de la República de Colombia

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Galeón 'San José'

Galeón 'San José'

Imagen digital del sitio arqueológico.

Foto: Presidencia de la República de Colombia

Las autoridades colombianas anuncian el hallazgo del galeón 'San José', hundido en junio de 1708 por una flota británica

El pasado sábado 5 de diciembre, Juan Manuel Santos, el presidente de Colombia, anunció el hallazgo del galeón San José durante una rueda de prensa en Cartagena de Indias. El mandatario colombiano declaró que "sin lugar a dudas, sin lugar a ningún tipo de duda, hemos encontrado el galeón San José 307 años después de su hundimiento". Santos agradeció "a todas las entidades y a los científicos nacionales", en concreto al Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y a la Armada Nacional, y a "muchísimos científicos internacionales", sin precisar quiénes, por este hallazgo de "importancia mundial", que ha calificado como "uno de los más grandes" o "el más grande, dicen algunos, en la historia de la humanidad". El galeón San José fue hallado "al amanecer del pasado viernes 27 de noviembre", según Santos, es decir, una semana antes de ser anunciado, "en las inmediaciones de la Costa Caribe colombiana", en un lugar "nunca antes referenciado por estudios previos" y localizado "a partir de estudios cartográficos, meteorológicos e históricos antes desconocidos en Colombia". La embarcación ha sido identificada a través de sus "cañones de bronce con tallas de delfines", según Ernesto Montenegro, director del ICANH. También se han detectado cajones, vasijas de cerámica y porcelana y armas personales. "El yacimiento arqueológico no ha sido intervenido", afirman las autoridades colombianas, aunque en las fotografías difundidas se distinguen unos cañones sorprendentemente intactos, sin indicios de degradación. Colombia insiste en que "la información relativa a este extraordinario hallazgo se encuentra sometida a reserva de ley por muchos motivos" y que "serán muy pocos los voceros que están autorizados a hablar oficialmente sobre este tema".

¿Por qué tanto misterio?

El galeón San José no era un navío cualquiera. Fue construido a finales del siglo XVII por el donostiarra Pedro de Aróstegui y botado al mar desde los astilleros de Mapil en Usúrbil, cerca de San Sebastián. En Cádiz se le montaron numerosos cañones de bronce y puso rumbo a América con una tripulación que sobrepasaba los 500 hombres. El 28 de mayo de 1708 zarpó de Portobelo (Panamá) con destino a Cartagena, escoltado por otras naves militares y con una cantidad ingente de oro, plata y piedras preciosas procedentes del Virreinato del Perú, creado por la Corona española en el siglo XVI, tras la caída del Imperio incaico. El San José transportaba un tesoro de valor incalculable que se hundió en aguas de la península de Barú, cerca de Cartagena, al ser atacado por una flota británica formada por cuatro navíos. Una enorme abertura en el casco provocó el hundimiento del galeón durante el anochecer del 8 de junio y el botín se perdió en el océano. "Hoy rendimos homenaje a los 600 navegantes que fallecieron al momento en el hundimiento de la legendaria embarcación española", expresó Santos el pasado sábado y ayer matizó que "el galeón es patrimonio de los colombianos y para los colombianos". Santos aseguró que su búsqueda comenzó el 7 de agosto de 2010 y que, ahora que se ha encontrado, "están apareciendo muchos dueños". Se refiere sobre todo a la compañía norteamericana Sea Search Armada, que reclama la mitad del tesoro tras haber localizado el sitio arqueológico en 1981, pero también a Perú, el país de procedencia de los bienes, y a España, el propietario de la embarcación. España y Colombia han escogido la vía diplomática para solucionar el asunto.