Prehistoria

El Collado es la necrópolis más antigua de la península Ibérica

Un estudio demuestra que la necrópolis mesolítica de El Collado (Valencia), con una antigüedad de entre 9.500 y 8.500 años, es anterior a los cementerios hallados en la costa atlántica de Portugal

El Collado

El Collado

© CSIC

8 de febrero de 2015

La necrópolis mesolítica de El Collado, en Oliva (Valencia), es hasta la fecha la más antigua de la península Ibérica, según informó a finales de enero el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El sitio arqueológico, hallado a comienzos del siglo XX y excavado en 1987 y 1988, se encuentra a unos 100 metros sobre el nivel del mar y a tres kilómetros de la línea de costa actual. La datación por radiocarbono de los huesos de diez de los quince individuos enterrados en este conjunto funerario, con una antigüedad de entre 9.500 y 8.500 años, rompe con la idea según la cual los primeros cementerios ibéricos fueron creados por comunidades mesolíticas asentadas en la costa atlántica de Portugal hace entre 8.465 y 8.265 años, concluye el artículo científico, dirigido por investigadores del CSIC, y publicado recientemente en Plos One

Catorce tumbas

En el mesolítico europeo, cuando vivieron las últimas sociedades de cazadores-recolectores, se comenzaron a utilizar ciertos espacios con fines funerarios. La necrópolis de El Collado fue utilizada de forma intermitente durante unos 1.000 años. Su uso con fines sepulcrales coincide cronológicamente con otros yacimientos mesolíticos en Europa, como los de Vedbaek (Dinamarca), Skateholm (Suecia), Téviec y Hoëdic (Francia). En El Collado se documentaron 14 tumbas, una de ellas con los restos de dos individuos. Las investigaciones antropológicas han demostrado que pertenecían a siete hombres, cuatro mujeres, probablemente dos hombres más, un adolescente y un recién nacido de sexo indeterminado. Las muestras procedentes de los huesos de diez de estos individuos son más antiguas que aquellas halladas en los cementerios ibéricos asentados en los concheros portugueses, en los estuarios de los ríos Tajo y Sado.