Madrid

El arte mudéjar, en la Biblioteca Nacional

La exposición "Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE" reúne 52 ejemplares que reflejan el refinamiento del arte mudéjar

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«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

Un ejemplo de la calidad y rica ornamentación de las encuadernaciones mudéjares.

© BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA (BNE)

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«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

Las encuadernaciones mudéjares se caracterizan por su repertorio de geometrías, complejas lacerías y claroscuros.

© BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA (BNE)

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«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

«Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE»

La muestra, que reúne 52 ejemplares, se podrá visitar hasta el 19 de mayo de 2013 en la Sala Hipóstila de la Biblioteca Nacional de España.

© BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA (BNE)

20 de marzo de 2013

La Sala Hipóstila de la Biblioteca Nacional de España acoge, hasta el 19 de mayo de 2013, la exposición Piel sobre tabla. Encuadernaciones mudéjares en la BNE, que reúne 52 ejemplares de encuadernaciones mudéjares de origen diverso, todos pertenecientes a la biblioteca.

En el año 711 comenzó la conquista musulmana de la península Ibérica y en el 1609 se decretó la expulsión de los moriscos. Durante casi mil años, judíos, musulmanes y cristianos compartieron un espacio común en el que la convivencia generó múltiples conflictos, pero también elementos culturales únicos, siendo el más conocido el arte mudéjar. El término mudéjar procede del árabe mudayyan, que significa «aquel a quien es permitido quedarse», y se aplicó a los musulmanes de la península Ibérica que se quedaron viviendo en los territorios conquistados por los cristianos a lo largo de la Edad Media.

El mudéjar supone la continuidad de la estética árabe en las manifestaciones artísticas de los reinos cristianos. Aunque la producción artística se centró principalmente en la arquitectura, la cerámica y la carpintería, también se extendió a otros ámbitos como la encuadernación. Los artesanos mudéjares encontraron en las cubiertas de los libros un soporte ideal para desplegar su repertorio de geometrías, complejas lacerías y claroscuros. Además, supieron adaptarse a las nuevas exigencias del libro impreso, sustituyendo materiales y mejorando técnicas, facilitando así la transición de la encuadernación medieval a las técnicas modernas.

La mayoría de ejemplares presentes en la muestra proceden de instituciones eclesiásticas como la catedral de Toledo, el convento de San Vicente de Plasencia, el monasterio de Poblet, la catedral de Ávila o el monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Otras forman parte de los fondos fundacionales de la Biblioteca Nacional, y un tercer grupo entró en la biblioteca por compra del Estado. En la exposición también se exhiben fotografías del siglo XIX firmadas por Laurent, con vistas de arquitecturas mudéjares, dos magníficos dibujos de Mariano Fortuny y la bella imagen de una sinagoga plasmada al aguafuerte por el artista holandés Rembrandt.

Con motivo de la exposición, el jueves 4 de abril, a partir de las 9:30, se celebra en el Salón de Actos de la BNE la jornada Los laberintos del mudéjar. El libro entre los siglos XIV y XVII