París

Dos formas de entender el imperialismo napoleónico

A favor o en contra de Napoleón, dos visiones antagónicas de su política expansionista que tienen cabida en la exposición "Napoleón y Europa"

8 de abril de 2013

Napoleón Bonaparte (1769-1821) reinó durante poco más de una década, pero ha dejado una huella indeleble en la historia de Europa. La exposición Napoleón y Europa, hasta el 14 de julio de 2013 en el Museo del Ejército (Musée de l'Armée), en París, revisa su ambiciosa política expansionista entre 1793 y 1815 y las reacciones que provocó en diferentes países europeos. El sur de Alemania, el norte de Italia y Polonia, entre otros, secundaron la dominación francesa, mientras que España, el Tirol, Calabria, Prusia y Rusia se opusieron ferozmente a sus ambiciones autocráticas. El imperialismo napoleónico, basado en los ideales de la Revolución francesa, se extendió a raíz de las primeras victorias en la campaña italiana, que se desarrolló entre 1796 y 1799. Se autoproclamó cónsul vitalicio y en 1804 se convirtió en el emperador de los franceses, con la aspiración de ensanchar las fronteras de su imperio. La campaña rusa, cuya retirada fue catastrófica, y el dramático final de la Grande Armée precipitaron la caída del Imperio napoleónico. Los aliados sitiaron París en 1814 y Napoleón fue obligado a abdicar. El Congreso de Viena transformó el mapa de Europa mediante la implantación del Antiguo Régimen.

Obras de Canova, Goya y Turner

La muestra presenta este episodio crucial en la historia de Francia y de Europa enfrentando dos puntos de vista antagónicos, a favor o en contra de Napoleón, pero sin ningún tipo de prejuicios. Reúne 250 piezas procedentes de préstamos de una cincuentena de museos europeos e instituciones, más de la mitad de fuera de Francia. Desde la retrospectiva Napoleón, que tuvo lugar en el Grand Palais de París en 1969, no se había celebrado ninguna exposición de estas características en Francia. El publico puede admirar diferentes ejemplos del Código Civil francés, redactado en diferentes idiomas; el busto de Napoleón como Marte pacificador, una obra principal de Antonio Canova; o un misterioso dibujo satírico realizado por Napoleón en 1806, dirigido al príncipe Luis I de Baviera con el fin de ilustrarle su despliegue militar en la batalla de Austerlitz, en 1805. También se incluye un boceto de Goya de El dos de mayo de 1808 en Madrid, un cuadro que pintó en 1814; El campo de Waterloo (1818), de Turner, y la famosa levita gris de Napoleón, entre otras cosas. Por otro lado, el Museo del Ejército acoge, de forma permanente, las colecciones napoleónicas y la tumba de Napoleón, diseñada y construida por Visconti entre 1842 y 1861 en el mausoleo de Los Inválidos.

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