Dos clanes de guerreros lucharon hasta la muerte al norte de Alemania

Unas excavaciones arqueológicas en el río Tollense revelan una batalla sangrienta en el año 1300 a.C., durante la Edad del Bronce

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tollense1. Un río idílico

Un río idílico

Meandros del Tollense en el valle del Tollense, a unos 160 kilómetros por carretera al norte de Berlín. Este río tan idílico escondía un pasado funesto. En la imagen se distinguen las excavaciones arqueológicas.

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, F. Ruchhöft

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tollense2. Punta de flecha incrustada

Punta de flecha incrustada

Uno de los primeros hallazgos que alertaron a los arqueólogos: un hueso de la parte superior del brazo con una punta de flecha incrustada.

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, S. Suhr

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tollense3. Restos humanos

Restos humanos

Hasta la fecha se han descubierto los restos de unos 130 individuos y unos cinco caballos, pero sólo se ha excavado una cuarta parte del total de individuos,

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, C. Hartl-Reiter

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tollense6. Garrotazo en el cráneo

Garrotazo en el cráneo

Lesión en la parte superior del cráneo probablemente producida por un garrotazo.

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, D. Jantzen

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tollense4. Puntas de flecha

Puntas de flecha

Puntas de flecha halladas durante las excavaciones.

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, S. Suhr

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tollense5. Garrotes

Garrotes

Garrotes hallados durante las excavaciones. Una vara parece un bate de béisbol y la otra un taco para jugar al polo.

Foto: Landesamt für Kultur und Denkmalpflege Mecklenburg-Vorpommern, Landesarchäologie, S. Suhr

Unas excavaciones arqueológicas en el río Tollense revelan una batalla sangrienta en el año 1300 a.C., durante la Edad del Bronce

El río Tollense serpentea por el valle del Tollense, cerca de Altentreptow, a unos 160 kilómetros por carretera al norte de Berlín. El río ha seguido el mismo curso durante milenios y la zona nunca ha sido urbanizada. Parece como si nunca hubiera pasado nada, pero la historia demuestra que hasta los sitios más idílicos están expuestos a la barbarie.

Los primeros restos aparecieron a finales de la década de los noventa. "Varios huesos humanos en la margen del río, entre ellos uno de la parte superior del brazo con una punta de flecha incrustada, y un garrote de madera alertaron a los arqueólogos", explica Thomas Terberger, codirector de las excavaciones, a National Geographic. El fango del río conservó los restos durante siglos... como si la verdad tuviera que ser revelada.

El fango del río conservó los restos durante siglos... como si la verdad tuviera que ser revelada

Desde 2009 se desarrollan excavaciones arqueológicas en la ribera del Tollense. La situación es la siguiente: "En un tramo de río de unos dos kilómetros y medio hemos descubierto los restos de unos 130 individuos y unos cinco caballos". Terberger calcula que sólo han excavado una cuarta parte del total de individuos, por lo que habría muchos más entre el fango. Entre las armas hay puntas de flecha, tanto de pedernal como de bronce, lanzas de bronce, hachas, garrotes y una espada. Una vara parece un bate de béisbol y la otra un taco para jugar al polo.

Los restos han sido fechados por radiocarbono alrededor del año 1300 a.C., en la Edad del Bronce. Tutankamón vivió unos años antes en Egipto y Ramsés II nació por esas fechas. La civilización micénica vivió una época de prosperidad. Y al norte de Alemania dos clanes de guerreros lucharon hasta la muerte a orillas de un río.

Los arqueólogos saben que no fue una simple escaramuza entre dos facciones, sino "una batalla a gran escala con cientos o incluso miles de guerreros implicados", afirma Terberger. "Si eran o no luchadores profesionales es objeto de debate. Eran todos hombres jóvenes, no hay ni una sola mujer, con múltiples lesiones cicatrizadas y que utilizaban armas sofisticadas. Todo esto me hace pensar que sí que eran guerreros profesionales", asevera. "Es difícil probar que este conflicto tuvo lugar en uno o dos días, pero por la similitud de estratos arqueológicos en diferentes localizaciones del río podemos deducir que sí que fue un evento único y que no ocurrió a lo largo de varios días", concluye.