América

¿Dónde fue a parar la plata del Nuevo Mundo?

Un estudio científico aporta nuevos datos sobre las rutas que siguió la plata procedente de las minas mexicanas y las de Potosí

Moneda de plata

Moneda de plata

GTRES

14 de diciembre de 2012

¿Qué ocurrió con toda la plata que extrajeron los españoles del Nuevo Mundo? Recientes estudios químicos realizados con antiguas monedas británicas han ayudado a resolver este enigma centenario, explica Science News.

México y Perú –en este orden– son los principales productores mundiales de plata. El hallazgo de sus riquísimas minas se produjo a mediados del siglo XVI, con la conquista del Nuevo Mundo. La plata se convirtió en una fuente de riqueza para la Corona española con el descubrimiento de los yacimientos de Potosí (hoy parte de Bolivia), en 1545, y Zacatecas, en 1546. Todas estas riquezas formaban parte de los imperios inca y azteca, que ya se encontraban en declive o completamente extinguidos. La minería fue una actividad capitalista que generó unos circuitos comerciales por todo el mundo. Según un estudio, la plata de las minas de México se incorporó a las monedas británicas a mediados del siglo XVI. Sin embargo, la plata procedente de las legendarias minas de Potosí, en el alto Perú, no se incorporó a éstas hasta casi un siglo después, según un artículo científico publicado en Geology.

El citado estudio científico aporta datos fidedignos a las teorías que vinculan la afluencia transatlántica de plata con la inflación de los precios que padecía Europa entre 1515 y 1650. Según esta investigación, algunos minerales como el oro y la plata contienen una huella química que permite establecer su lugar de origen. Los científicos Anne-Marie Desaulty y Francis Albarède, de la Escuela Normal Superior de Lyon, han analizado quince monedas británicas, de un período comprendido entre 1317 y 1640, para calcular sus variaciones de cobre, plomo y plata. En las monedas aparecen pocos indicios de plata de Potosí, que tiene una composición de plomo diferente a la del mineral mexicano. Según Desaulty, se trata de un hecho sorprendente, ya que en aquella época las minas de Potosí producían mucha más plata que las de México. Probablemente influyó un factor geográfico, esto es, resultaba más fácil enviar plata mexicana al este de Europa que trasladar la plata de Potosí por todo lo ancho de Brasil. Ésta fue en dirección oeste, desde Lima a Acapulco y de ahí a los mercados orientales de China, una ruta que no fue realmente importante hasta el siglo XVII.

En un estudio publicado el año pasado, Desaulty analizó monedas españolas y comprobó que contenían muy poca plata tanto de México como de Potosí hasta el siglo XVIII. Sin embargo, María Filomena Guerra, del Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia, en París, ha utilizado otra técnica para analizar los elementos químicos que aparecen en monedas españolas, francesas e italianas, y ha descubierto que la plata de Potosí llegó a España alrededor de 1570 y a Francia e Italia, en 1575. Es decir, llegó primero a España y posteriormente a otros países.

En definitiva, de los anteriores estudios se desprende que la plata procedente del Nuevo Mundo siguió diferentes rutas comerciales en función de la geografía y de la inflación de precios. Así, las monedas británicas se acuñaron, con toda probabilidad, con plata procedente de las minas de México, mientras que las españolas, francesas e italianas lo hicieron, principalmente, con plata procedente de los yacimientos de Potosí.