Descubren un fresco romano en el distrito financiero de Londres

El fresco se resaltó con cinabrio, un costoso pigmento de sulfuro de mercurio extraído de las minas de España

1 / 4

1 / 4

Ciervos mordisqueando

Ciervos mordisqueando

Una de las 16 secciones del fresco decorativo, fechado a finales del siglo I d.C. Aparecen representados unos cérvidos mordisqueando unos árboles, junto a unos pájaros, fruta y una parra alrededor de un candelabro.

Foto: MOLA

2 / 4

Rica policromía

Rica policromía

La parte conservada, formada por numerosos fragmentos, mide dos metros de ancho y 1,5 metros de alto.

Foto: MOLA

3 / 4

Muralla del segundo foro

Muralla del segundo foro

Arqueólogos del MOLA excavan los vestigios de una muralla perteneciente al segundo foro romano de Londres.

Foto: MOLA

4 / 4

Trabajos de conservación

Trabajos de conservación

Luisa Duarte, conservadora arqueológica del MOLA, repara una de las 16 secciones del muro romano derribado.

Foto: MOLA

El fresco se resaltó con cinabrio, un costoso pigmento de sulfuro de mercurio extraído de las minas de España

En el número 21 de Lime Street, junto al mercado de seguros Lloyd's de Londres, ha aparecido un fresco romano de finales del siglo I d.C., de unas décadas después de la fundación de Londinium en la ribera del Támesis. Se trata, por tanto, de "uno de los frescos más antiguos que se conservan de la Gran Bretaña romana", según informó ayer el Museo de Arqueología de Londres (MOLA). La parte conservada, formada por numerosos fragmentos, se encontraba boca abajo y a unos seis metros de profundidad. "La sección central, sobre un fondo de paneles verticales verdes y negros, representa a unos cérvidos mordisqueando unos árboles, junto a unos pájaros, fruta y una parra alrededor de un candelabro. Paneles rojos, bordeados por líneas de color crema, rodean la decoración principal", detalla el comunicado. "El fresco fue pintado a mano por un artista habilidoso con pigmentos terrestres naturales, excepto una zona de rojo en la retorcida parra, que se resaltó con cinabrio, un costoso pigmento de sulfuro de mercurio extraído de las minas de España", agrega.

El muro fue derribado en el 100 d.C.

El colorido fresco debió de adornar la residencia de ciudadano romano acaudalado. Los arqueólogos creen que se encontraba boca abajo porque los muros de la vivienda, además de otras construcciones, fueron derribados de forma deliberada en el 100 d.C., con motivo de la construcción de la segunda basílica del foro, "el principal centro cívico de la ciudad y el edificio romano más grande jamás construido al norte de los Alpes". El foro fue construido justo encima de la antigua residencia romana, "conservando increíblemente el fresco durante casi 2.000 años". El fresco atesora un diseño que no se había visto antes en la Gran Bretaña romana; el ejemplo más parecido se encuentra en una villa romana de Colonia, en Alemania. Los especialistas continuarán estudiando el fresco y otros vestigios de la excavación con el fin de imaginar cómo era la zona en tiempos romanos y cómo se desarrolló durante dos milenios hasta convertirse en el distrito financiero de Londres.