Grecia

Descubren un antiguo oráculo en el centro de Atenas

Un pozo situado en el antiguo barrio de los alfareros fue utilizado en algún tipo de ritual de hidromancia, un método de adivinación por medio del agua

El Kerameikos o Cerámico, situado al noroeste de la Acrópolis, en pleno centro de Atenas, fue el barrio de los alfareros en la Antigua Grecia, regado por el riachuelo Erídanos, que aún corre por las entrañas de la ciudad. El antiguo barrio de los ceramistas también es conocido por su extensa necrópolis, repleta de estelas y monumentos funerarios de diferentes épocas. En las cercanías se conservan los restos de un gran santuario atribuido primero a Hécate, protectora de la descendencia pero también poseedora de las llaves del infierno, y posteriormente a Ártemis Soteira, la que cura y alivia el sufrimiento de los mortales. Las excavaciones emprendidas por Kyriakos Mylonas a finales del siglo XIX sacaron a la luz un ónfalo de mármol en el centro de un recinto rectangular, entre un altar y la base de una estatua.

El ónfalo era una piedra cónica que representaba el ombligo del mundo, desde donde se había iniciado la creación del cosmos. "En 2012, unas labores de limpieza revelaron que el ónfalo estaba perfectamente montado sobre una losa de mármol que cubría una abertura", revela Jutta Stroszeck, directora de las excavaciones en Kerameikos, a Historia National Geographic. "Esto motivó una investigación posterior, que se ha desarrollado este año. El ónfalo fue levantado de forma segura con la ayuda de una grúa. Y entonces empezaron las emociones...", añade Stroszeck, del Instituto Arqueológico Alemán de Atenas.

Bajo el ónfalo apareció un pozo circular que dejó estupefactos a los arqueólogos. Estaba construido con cilindros de arcilla y cubierto con más de veinte inscripciones en griego, todas repitiendo la misma frase: "Ven a mí, oh Peán, trae el oráculo verdadero". El término "Peán" es uno de los epítetos con que se designaba al dios Apolo, el hijo de Zeus. Hasta ahora se conocía el oráculo de Delfos, dedicado a Apolo, pero ninguno en Atenas. El pozo fue utilizado en algún tipo de ritual de hidromancia, un método de adivinación por medio del agua. "El hallazgo es importante porque por primera vez se ha descubierto un antiguo oráculo que estaba justo en el centro de Atenas", afirma Stroszeck. "Los trabajos de restauración continúan. La presentación de los hallazgos se realizará durante la segunda mitad de este año", concluye.