Grecia

Descubren dos cariátides en la tumba de Anfípolis

Los arqueólogos están a punto de acceder a la cámara principal de la tumba más grande hallada en Grecia, que según parece está intacta

8 de septiembre de 2014

Uno de los secretos mejor guardados de la Antigüedad clásica está a punto de ser revelado al mundo. Los especialistas tienen la absoluta certeza de que la tumba de Anfípolis, la más grande hallada en Grecia, en la región de Macedonia, oculta los restos de un personaje muy importante de la antigua aristocracia macedonia. La construcción de la tumba ha sido fechada entre los años 325 y 300 a.C., es decir, en una época cercana a la muerte de Alejandro Magno, quien según las crónicas expiró en Babilonia en el 323 a.C. 

Tras retirar los enormes bloques de piedra que sellaban la entrada principal, flanqueada por dos esfinges desprovistas de sus cabezas y alas, los arqueólogos abrieron paso a través de los escombros acumulados en la antecámara hasta topar con una nueva entrada, que según parece es la que conduce a la cámara principal. El pasado sábado, y según informaciones del Ministerio de Cultura de Grecia, los arqueólogos excavaron dos cariátides de un valor artístico excepcional que, de forma simbólica, custodian los restos del misterioso difunto. 

La cariátide situada a la izquierda de la nueva entrada presenta un buen estado de conservación, mientras que la que está situada a la derecha ha perdido todo el rostro. Según los investigadores, sus brazos izquierdo y derecho, respectivamente, estaban desplegados como si quisieran impedir el acceso a toda persona que intentara traspasar la entrada. Ambas cariátides fueron talladas con mármol de la isla de Tasos y aún conservan restos de pigmentos rojos y azules. Los arqueólogos esperan salvar este nuevo obstáculo y acceder así a la cámara principal. 

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