China pudo recibir influencia de Occidente mucho antes de la llegada de Marco Polo

Nuevas investigaciones apuntan a que los occidentales pudieron influir en la construcción de los guerreros de terracota de Xian

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17 de octubre de 2016

40 años después del hallazgo del ejército de figuras de terracota de Xian, los arqueólogos siguen desvelando nuevos datos del misterioso reinado del primer emperador de China, QinShi Huangdi. Según nuevos hallazgos desvelados conjuntamente por National Geographic Channel y la BBC, los occidentales podrían haber llegado a China en torno a siglo III a.C, unos 1.500 años antes de que Marco Polo explorara el país asiático.

Los cerca de 8.000 soldados de terracota dispuestos en formación a un kilómetro y medio de la tumba del emperador están esculpidos con todo lujo de detalle. De hecho, no hay dos iguales, una característica inusual en la China de aquella época, en la que las tallas de las figuras eran muy sencillas y no medían más de 20 centímetros de longitud.

Según Li Xiuzhen, arqueólogo del Museo del Mausoleo del Emperador Qin Shihuang, las estatuas de acróbatas circenses halladas recientemente en la tumba del primer emperador probarían una influencia que pudo haber llegado de fuera de China. Una hipótesis compartida por Lukas Nickel, catedrático de Historia del Arte Asiático en la Universidad de Viena, quien afirma que "artesanos griegos podrían haber estado en las tierras del primer emperador de China formando a los escultores locales un siglo después de Alejandro Magno".

ADN europeo

Otras figuras halladas en las últimas excavaciones del mausoleo, como unas aves de bronce muy similares a las que se elaboraban en la antigua Grecia y Egipto mediante la técnica de la cera perdida, apuntan hacia la misma hipótesis. Además, los científicos han encontrado ADN mitocondrial específico de los europeos en restos humanos desenterrados en la provincia de Xinjian, en el noroeste del país, datados de la misma época del primer emperador de China.

Los científicos han inspeccionado los terrenos que bordean la tumba del primer emperador con ayuda de sensores remotos y radares de última tecnología y han desvelado un sorprendente hallazgo: el complejo funerario mide unos 98 kilómetros cuadrados, casi el doble de lo que se pensaba. En el centro se encuentra el túmulo donde se fue construida la tumba, todavía sellada, alrededor del cual se han encontrado fosas comunes donde habían sido enterrados los trabajadores y artesanos que murieron en los tres decenios que se necesitaron para construir el complejo.

El misterio de las concubinas asesinadas

Algunas de las cerca de 90 tumbas que rodean el túmulo han sido desenterradas recientemente. Para sorpresa de los arqueólogos, todas ellas estaban vacías. Sin embargo, han encontrado restos humanos esparcidos junto a perlas y piezas de oro, con lo que los expertos deducen que podrían haber pertenecido a concubinas de la corte. El historiador Sima Qian explicaba un relato del siglo I a.C que el segundo emperador de China, Huhai, quien usurpó el trono a su hermano mayor, se aseguró la erradicación de cualquier oposición a su mandato asesinando a sus hermanos y las concubinas de su padre, a quienes hizo enterrar en el complejo funerario de su progenitor. Pero ¿por qué descuartizarlas? Algunos expertos especulan con la idea de que una de esas concubinas hubiera dado a luz a un hijo del primer emperador que pudiera permanecer escondido en un lugar secreto esperando su oportunidad para acceder al trono. Una sospecha de tal calado habría conducido a Huhai a cometer tal escarmiento como medida de advertencia. Sea como fuere, serán las nuevas excavaciones las que arrojen luz sobre estos macabros sucesos.

Más detalles sobre el complejo funerario del primer emperador de China y los guerreros de terracota en el número de noviembre de National Geographic.

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