"Catástrofe o sacrificio"

Acrópolis de Atenas

Acrópolis de Atenas

Un rayo ilumina el cielo sobre la Acrópolis en junio de 2010.

Foto: Petros Giannakouris / AP Photo / Gtres

30 de marzo de 2015

Esta imagen tan impresionante fue tomada a finales de junio de 2010, cuando una tormenta eléctrica se precipitó sobre Atenas, precisamente el año en que el volcán islandés entró en erupción paralizando el tráfico aéreo europeo y en el que los países de la eurozona aprobaron el primer rescate financiero a Grecia. "Hay que elegir entre la catástrofe o el sacrificio", dijo con determinación el primer ministro Papandréu. La tremenda fotografía de Petros Giannakouris podría interpretarse como un violento arrebato de Zeus, que lanza un rayo invencible desde su palacio celestial, furioso por el devenir de la patria griega. La descarga eléctrica ilumina el cielo oscuro sobre el Partenón, el símbolo de Atenas y de Grecia. La maestría humana, de una generación única de arquitectos, y no la providencia divina, es lo que ha mantenido en pie estos edificios de la era dorada ateniense ubicados en la Acrópolis. El Partenón, de Fidias, Calícrates e Ictino, con sus ocho columnas en la fachada, representa la quintaesencia de la armonía y sobriedad del orden dórico. Ha sido utilizado como un depósito de pólvora por los turcos, bombardeado por las tropas venecianas en el siglo XVII y saqueado por Lord Elgin en el siglo XIX, con el beneplácito de las autoridades griegas. Pero sigue en pie casi 2.500 años después.