Barcelona

Begues creará un parque arqueológico

En el municipio barcelonés se ubica la cueva de Can Sadurní, que en los últimos 35 años ha aportado algunos de los hallazgos prehistóricos más notables de toda Europa

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

Espacio cedido por la familia Vendrell -cuya masía está situada en el extremo inferior derecho- para la instalación del futuro parque prehistórico en Begues (Barcelona).

© CIPAG

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

La entrada actual de la cueva es totalmente artificial. El arco natural de entrada tiene unos 12 metros de amplitud. 

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

Interior de la cueva de Can Sadurní, de unos 190 m2, que a lo largo de la historia ha servido de refugio, para encerrar el ganado, para plantar champiñones o para extraer el salitre de sus paredes. 

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

Adorno de variscita hallado en la cueva de Can Sadurní.

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

En este fragmento perteneciente a una jarra de cerámica fueron hallados los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad.

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

Corte estratigráfico del sector noreste de la sala. 

© CIPAG

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«El encantado de Begues». Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

la estatuilla de cerámica más antigua de la península Ibérica, de unos 6.500 años de antigüedad, conocida como el Encantat de Begues

FOTO: RAMON MAROTO / CRBMC

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Cueva de Can Sadurní

Cueva de Can Sadurní

Esqueletos humanos de unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica

© CIPAG

7 de abril de 2014

Manel Edo, un arqueólogo barcelonés, acabó la carrera en 1977 y un colega que impartía clases en un colegio de Gavà le explicó que sus alumnos le mostraban trozos de cerámica prehistórica que habían sido hallados en las inmediaciones. Ciudadanos de Gavà y Begues, una población situada a unos 30 kilómetros de Barcelona, conservaban en sus casas estos fragmentos de tiempos inmemoriales. Edo fue tirando del hilo y así llegó a la cueva de Can Sadurní, un asentamiento milenario situado en un altiplano del macizo del Garraf. Las paredes del interior de la cueva estaban pintadas de blanco porque según sus propietarios, la familia Vendrell, favorecía el cultivo de champiñones. En cambio, los grafitos en las paredes procedían de los excursionistas que habían pernoctado en la cueva. Edo y su equipo arqueológico, de la Universitat de Barcelona, cerraron la caverna al público y emprendieron unas excavaciones arqueológicas sistemáticas. En los últimos 35 años han sacado a la luz algunos de los hallazgos prehistóricos más notables de toda la cuenca mediterránea y también de Europa: los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad; la estatuilla de cerámica más antigua de España, de unos 6.500 años de antigüedad, conocida como el Encantat de Begues; y cuatro esqueletos humanos de unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica, entre otras tantas cosas. La cueva de Can Sadurní contiene 31 capas estratigráficas que corresponden a 28 episodios históricos diferentes, desde el Epipaleolítico, alrededor del 10000 a.C., hasta el siglo XX. Constituye, por tanto, una prueba inequívoca del paso de la especie humana por el valle de Begues durante los últimos 12.000 años, explica Manel Edo a Historia National Geographic. Dieciocho de estas capas corresponden al Neolítico (5500-3000 a.C.), por lo que se trata de uno de los yacimientos más completos de este período en el Arco Mediterráneo Occidental, esto es, desde el sur de la península Ibérica hasta la península Itálica. Y todavía queda mucho por descubrir, pues sólo se ha excavado poco más del 5% de la cueva, añade.

Reconstrucción de un poblado neolítico

Pero las excavaciones no pueden avanzar a buen ritmo sin la obtención de una importante ayuda financiera. Es por ello que Manel Edo, Ferran Antolín y Pablo Martínez, los principales responsables del yacimiento, junto con el Ayuntamiento de Begues y el Centre d’Estudis Beguetans, consideran que ha llegado el momento de crear un parque arqueológico en Can Sadurní, que se denominará Parc Prehistòric del Massís de Garraf-Ordal. El principal objetivo del proyecto consiste en la convivencia entre la investigación arqueológica y la puesta en valor del yacimiento y de sus hallazgos, subraya Edo. El parque arqueológico recibirá visitas mientras los arqueólogos trabajan in situ en el yacimiento o en el laboratorio de investigación. La familia Vendrell ya ha cedido al Ayuntamiento de Begues un total de 2,12 hectáreas de terreno que circundan el yacimiento. En este espacio alrededor de la cueva y su terraza se instalará un centro de interpretación, que explicará la historia del yacimiento y mostrará los resultados de las excavaciones arqueológicas, y se reconstruirá un poblado neolítico de tipo danubiano, en cuyas cabañas se organizarán talleres de fabricación de cerámica, de talla lítica, de uso del fuego e incluso de elaboración de cerveza. Los chavales de las escuelas y los voluntarios de los campos de trabajo internacionales cada año ayudarán a construir las cabañas neolíticas y así aprenderán a estimar la cueva y su entorno, asegura Edo. Por otro lado, se podrán realizar visitas guiadas a través del móvil y mediante códigos QR por los diferentes itinerarios que configurarán el parque. En verano continuaremos con las excavaciones y a partir de septiembre u octubre podríamos realizar las primeras visitas de forma programada, concluye Edo.