Barcelona

"Barcino" y "Barchinona"

Dos hallazgos arqueológicos recientes muy significativos para el estudio de la Barcelona romana y medieval

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«Barchinona»

«Barchinona»

Detalle del baptisterio del siglo VI hallado en la antigua iglesia de los santos Just i Pastor, en el centro de Barcelona.

© FOTO: IRENE GIBRAT / SERVEI D'ARQUEOLOGIA DE BARCELONA

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«Barchinona»

«Barchinona»

Crucifijo hallado durante la campaña de excavaciones en la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor, en Barcelona.

© FOTO: JOSEFA HUERTAS

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«Barcino»

«Barcino»

Centenares de fragmentos de marfil hallados en la necrópolis romana situada en las Drassanes de Barcelona.

SERVEI D'ARQUEOLOGIA DE BARCELONA

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«Barcino»

«Barcino»

Fragmento de marfil procedente de un lecho funerario de la necrópolis romana de Barcelona.

SERVEI D'ARQUEOLOGIA DE BARCELONA

Dos hallazgos arqueológicos recientes muy significativos para el estudio de la Barcelona romana y medieval

El pasado 16 de enero, el Servicio de Arqueología de Barcelona anunció nuevos descubrimientos en la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor, una iglesia gótica del siglo XIV, cuyos precedentes apenas se conocen. Está situada en pleno Barrio Gótico de Barcelona, entre La Rambla y la Via Laietana, en el antiguo recinto amurallado de Barcino. A comienzos de 2012 se comunicó el hallazgo de unas estructuras de gran entidad en la nave de la actual iglesia, que databan del siglo VI y que, por tanto, podían aportar información sobre la antigüedad del templo. La intervención arqueológica que se realizó entre octubre y diciembre de 2012 ha sacado a la luz un baptisterio del siglo VI que no se conserva entero, pero que, según los datos, debió de tener forma de cruz. Se trata de un descubrimiento muy significativo para el estudio de la ciudad cristiana y visigoda de Barcino. La presencia de visigodos en Barcelona se remonta al año 415, cuando Ataúlfo y Gala Placidia se establecieron en la ciudad. Los recién llegados, que profesaban el arrianismo, convivieron con la población católica. Esta dualidad de culto requería, por tanto, dos núcleos episcopales con sendos obispos. Estos hallazgos permiten plantear la tesis según la cual los visigodos, cuando se instalaron en la ciudad, ocuparon el núcelo episcopal situado bajo la catedral actual, mientras que los católicos fueron desplazados a la iglesia de los santos Just i Pastor o más bien a la que ocupaba su lugar antes del siglo XIV. Hasta el año 589, fecha en la que concluyó el arrianismo, en esta iglesia se desarrolló el culto católico, minoritario en comparación con el arriano. Este descubrimiento devuelve a la iglesia su importancia histórica (durante un tiempo llegó a ser la catedral católica de Barcelona) y realza la importancia de la Barchinona visigoda.

Una necrópolis marítima

Y Barcelona sigue proporcionando descubrimientos. Las obras de remodelación y rehabilitación de las Drassanes de Barcelona, el conjunto de edificios del siglo XIII destinado antiguamente a la construcción de navíos, han deparado importantes hallazgos en los últimos años. En octubre de 2010 arrancó una nueva fase de rehabilitación del edificio, que debe culminar con la apertura del nuevo Museo Marítimo, previsto para 2014. El pasado mes de diciembre, el Servicio de Arqueología de Barcelona anunció los últimos descubrimientos efectuados hasta la fecha en las Drassanes de Barcelona. El equipo de arqueólogos localizó numerosas estructuras correspondientes a una necrópolis romana datada entre los siglos I y VI, que debía estar ubicada en una de las vías marítimas de entrada a Barcino. Era habitual que los romanos enterrasen a sus difuntos al lado de una de estas vías. La localización de esta necrópolis indica, además, que la línea de costa se encontraba más hacia el mar de lo que se creía hasta ahora. Los enterramientos se realizaron tanto por incineración como por inhumación, esta última una práctica que empezó a ganar terreno a partir del siglo II. En total, se han identificado 19 inhumaciones, 11 urnas y tres estructuras cinerarias, entre las que cabe destacar un mausoleo de planta rectangular en cuyo interior se han localizado siete urnas, tres de vidrio y cuatro de cerámica.También han aparecido otros materiales como, por ejemplo, centenares de piezas de marfil que en un principio parecían huesos. La calidad de los materiales hallados en algunos de los lechos funerarios se ha relacionado con la importancia o categoría del difunto.