Madrid

Así retrató Goya al noveno duque de Osuna

Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco

Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco

Foto: The Frick Collection, New York / Museo del Prado, Madrid

El retrato de Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, mecenas y amigo de Goya, se expone en el Museo del Prado hasta finales de abril

Hasta el 24 de abril de 2016, el Museo del Prado exhibe la obra Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna, realizada por Goya y cedida por The Frick Collection, uno de los museos más destacados de Nueva York, creado por el magnate del acero Henry Clay Frick (1849-1919) y ubicado en su antigua residencia en Manhattan. El retrato muestra a Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco (Madrid, 1755-1807) con el rostro sonrosado y expresión bondadosa, ataviado con una casaca y una camisa blanca y sosteniendo un papel con la mano derecha, en el que aparece escrito el título del personaje y la firma del artista. El duque parece expresar una personalidad sensible y entusiasta que hizo de él una figura popular entre los intelectuales de su época. Fue uno de los primeros y más eminentes patronos de Goya desde mediados del decenio de 1780. Después de su muerte, el artista trabajó para su mujer y sus hijos hasta 1817.

¿Un retrato póstumo?

La obra ha sido fechada tradicionalmente en torno a 1798, pero una limpieza reciente en el Metropolitan Museum de Nueva York ha puesto de manifiesto una riqueza de la técnica y colorido que podrían situarla en un período más tardío, incluso después de la muerte del duque en enero de 1807. Su vestimenta es propia de finales del decenio de 1790, pero la tonalidad oscura y la ejecución de la casaca o de las manos acercan su realización al período de la Guerra de la Independencia Española (1808-1814), una hipótesis refrendada por la ausencia de la obra en los registros de la Casa de Osuna, donde se anotaron rigurosamente las compras efectuadas a finales del siglo XVIII. En cambio sí que figura en la venta de la colección de los duques de Osuna en 1896 y es posible que fuera el retrato que se cita en un inventario de la misma, fechado alrededor de 1834, y descrito como un cuadro al óleo "de medio cuerpo del duque de Osuna, abuelo". Todo parece indicar que la obra fue encargada en un período agitado, tras la muerte del duque y ante la invasión francesa, cuando la familia Osuna se trasladó a Cádiz.