IMAGEN DE LA SEMANA

Armonía y belleza

Teatro de Epidauro

Teatro de Epidauro

© FOTO: EUROKINISSI, VANGELIS BOUGIOTIS / AP PHOTO / GTRES

La ciudad griega de Epidauro, "de viñas abundantes" según la Ilíada, era una tierra consagrada a Asclepio, el dios de la medicina y la curación, capaz de resucitar a los muertos. Junto al santuario de Asclepio, donde se realizaban sueños curativos de varias horas, se edificó en el siglo IV a.C. un magnífico teatro para los pacientes del santuario, que alcanzó un aforo de unos 14.000 espectadores. El teatro de Epidauro, concebido por Policleto el Joven, no tenía rival en lo que a armonía y belleza se refiere, según el historiador Pausanias. El coro cantaba y danzaba en el círculo perfecto de la orchestra y con el tiempo se utilizó también la plataforma de la skené para las representaciones dramáticas. Célebre es la acústica de este teatro que permite oír el susurro de los actores desde las gradas más altas, tan sabiamente construidas en la ladera de una montaña. Más de dos milenios después, los turistas siguen maravillándose ante la grandeza de esta edificación, como se puede comprobar en esta imagen de julio de 2006.