Santander

Altamira y su vitalidad artística

La exposición "El arte en la época de Altamira" confronta piezas prehistóricas con obras de arte moderno para demostrar la similitud de los conceptos y las técnicas

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«El arte en la época de Altamira»

«El arte en la época de Altamira»

Renos nadadores (c. 11000 a.C.), procedente de Montastruc (Francia). 

© TRUSTEES OF THE BRITISH MUSEUM / FUNDACIÓN BOTÍN

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«El arte en la época de Altamira»

«El arte en la época de Altamira»

Escultura de bulto redondo que representa a un glotón, de unos 16.000 años de antigüedad, hallada en la provincia de Guadalajara.

© FOTO: VERÓNICA SCHULMEISTER GUILLÉN / MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL (N.I. 1984/115/1) / FUNDACIÓN BOTÍN

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«El arte en la época de Altamira»

«El arte en la época de Altamira»

Grand nu, grabado de Henri Matisse, de 1950, del Museo Británico.

© HENRI MATISSE / FUNDACIÓN BOTÍN

15 de julio de 2013

La Fundación Botín en Santander acoge, hasta el 29 de septiembre de 2013, la exposición El arte en la época de Altamira, realizada en colaboración con el Museo Británico de Londres y que reúne por primera vez en España creaciones excepcionales con una antigüedad de entre 22.000 y 12.000 años, como los renos nadando procedentes del Museo Británico; la cabeza de íbice esculpida de Tito Bustillo, cedida por el Museo Arqueológico de Asturias (Oviedo); y la singular escultura que representa a un glotón, de Jarama II (Guadalajara), uno de los tesoros del Museo Arqueológico Nacional (Madrid).

La comisaria Jill Cook, conservadora jefe del Departamento de Paleolítico y Mesolítico del Museo Británico, explica que «no es una exposición arqueológica», sino que el propósito de la misma consiste en «demostrar que las ideas y las técnicas del arte figurativo y decorativo siguen siendo las mismas y que en los últimos 10.000 años de la última Edad de Hielo existía un concepto de la estética con el que, en tanto que humanos modernos con el mismo cerebro, todavía nos podemos relacionar». Las piezas prehistóricas, procedentes de varios países europeos, se verán por primera vez junto con obras de época moderna -de artistas como Miró, Matisse, Hecht y Pasmore-, con el fin de romper una barrera temporal que permita observar la similitud de conceptos y técnicas. Miró visitó Altamira en 1957 y a raíz de ello realizó obras sin caballete y utilizando colores terrosos, claramente inspirado por el arte rupestre. 

La muestra se centra en la época de Altamira, hace unos 22.000 años, período que constituyó un «Renacimiento» en la Edad de Hielo, en que surgieron nuevas técnicas, distintos estilos y un característico abanico de arte decorativo y figurativo. La muestra reúne 68 piezas y reserva una sala para una proyección fílmica que refleja la experiencia sinestésica de crear arte bajo tierra con la ayuda de luz artificial.