Visiones de la Tierra

El ajolote mexicano, una salamandra singular

Con sus branquias en forma de plumas, un ajolote mexicano chapotea en un acuario de Sussex Occidental, Inglaterra.

Ambystoma mexicanum

Ambystoma mexicanum

4 de marzo de 2013

Procedente de los vocablos "alt" y "xolotl" del náhuatl, una lengua amerindia que se extiende por Norteamérica, su nombre significa monstruo marino. El ajolote ha formado parte de la vida de los mexicanos desde la época de los aztecas, que ya documentaron su existencia en varios códices.

Pudiendo adoptar múltiples coloraciones y superando raramente los 25 centímetros, el ajolote tiene la apariencia de un renacuajo gigante. Al contrario que la mayoría de anfibios no pasa por un proceso de metamorfosis. Se trata de una especie neoténica, es decir, puede alcanzar la madurez sexual conservando sus características larvarias. De ojos pequeños y piel lisa, Ambystoma mexicanum se caracteriza por tener tres pares de branquias que salen desde la base de su cabeza en dirección a la cola.

Esta insólita salamandra, cuya población en estado salvaje sigue en descenso, fue catalogada en 2006 por la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN) como especie en peligro crítico de extinción.