Una estrella moribunda permite vislumbrar el futuro del Sol

Dentro de unos 5.000 millones de años, nuestro sol terminará sus días de una manera similar a la estrella de la fotografía

Dentro de unos 5.000 millones de años, nuestro sol terminará sus días de una manera similar a la estrella de la fotografía

Telescopio espacial Hubble

Héctor Rodríguez

15 de marzo de 2016

Agonizando en el centro de este remolino de gas, una estrella moribunda con una masa equivalente a nuestro sol se encuentra agotando sus últimas reservas de combustible. Ese mismo combustible que ha hecho que brille miles de años. Esta escasez, traducida en reacciones nucleares erráticas, provoca la expulsión al espacio de sus capas más exteriores. Y al desprenderse de su revestimiento, el núcleo de la estrella queda al descubierto emitiendo grandes cantidades de radiación ultravioleta, provocando que su envoltura brille con una gran intensidad y originando el canto de cisne que vemos en la fotografía tomada por el telescopio espacial Hubble.

Posteriormente codificada por colores, la imagen es una composición de tres observaciones a distintas longitudes de onda. Cada una de ellas revela las emisiones de un tipo particular de átomos: rojo al nitrógeno, el verde al hidrógeno y azul al oxígeno.

Dentro de unos 5.000 millones de años, nuestro sol terminará sus días de una manera similar a Kohoutek 4-55, la nebulosa de la fotografía. Expulsará sus capas externas y su núcleo quedará al descubierto, enfriándose paulatinamente hasta convertirse en una estrella enana blanca.