Tormentas solares épicas

Una erupción solar más grande que la Tierra

Una erupción solar más grande que la Tierra

Foto: SOHO/ ESA / NASA

Héctor Rodríguez

9 de agosto de 2016

Una vasta lengua de gas incandescente se desprende del sol guiada por la acción del enorme e invisible magnetismo que se genera en su interior

Esta sorprendente imagen fue capturada el 27 de julio de 1999 por el Observatorio Heliosférico y Solar (SOHO). La Tierra se ha superpuesto para facilitar la comparación con este fenómeno conocido como bucle de gas o prominencia, de unas 35 veces el diámetro de nuestro planeta entre sus extremos.

Una prominencia es una erupción de gas que asciende desde la superficie del Sol. Estas son generadas por los campos magnéticos formados en el interior del mismo y que estallan atravesando su superficie hasta desplegarse en la atmósfera solar.

El Sol está compuesto principalmente por plasma, un gas cargado de electrones e iones. Debido a su carga eléctrica, los iones responden a los campos magnéticos. De este modo, cuando los bucles magnéticos alcanzan la atmósfera solar, grandes caudales de plasma se ven atraídos por ellos, dando lugar estas erupciones de gas que pueden prolongarse durante semanas o meses.

Aunque no es común observar prominencias tan espectaculares, varias son las que se dejan ver cada año. Cuando empiezan a colapsar, la mayoría del gas escapa por las líneas del campo magnético para regresar al Sol. No obstante, en ocasiones se vuelven inestables y liberan su energía hacia el espacio. Estas prominencias eruptivas expulsan una enorme cantidad de plasma, conocida por los astrofísicos como ‘eyección de masa coronal’, a las que también se asocian las erupciones solares.

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En su interacción con la magnetosfera terrestre, este plasma es el responsable del brillo de la auroras en los cielos polares y según su intensidad, puede llegar a perturbar el funcionamiento de los satélites, las redes eléctricas y los sistemas de comunicación en la Tierra.