Singapur desde las alturas

La arquitectura de Marina Bay, el innovador barrio de la ciudad asiática, desafía la gravedad con edificios enormes y vistas no aptas para personas que sufran vértigo.

15 de agosto de 2017

La ciudad-estado de Singapur es un atractivo destino como crisol de culturas y mezcla entre lo antiguo y lo nuevo. Alrededor de su bahía se extiende Marina Bay, antes un degradado barrio portuario y hoy un espectáculo de arquitectura contemporánea. A orillas del agua se ha creado un espacio de verdor, con un bosque de rascacielos de entidades financieras y apartamentos de lujo en un lado, y en el otro una zona de ocio que concentra algunos de los edificios más imaginativos del mundo: el Museo ArtScience, con forma de flor de loto, los vanguardistas jardines Gardens by the Bay, inspirados en una orquídea gigante, y el Hotel Marina Bay Sand, formado por tres bloques independientes que se unen en lo alto con una estructura en forma de navío.

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Esta plataforma se llama SkyPark, un mirador privilegiado con un restaurante exquisito, un chill out donde tomar algo y relajarse, y la Infinity Pool, una piscina que parece volcarse sobre la ciudad. Aunque lo más espectacular son las vistas desde los balcones situados en la proa y en la popa de este fantasioso barco volador, que atraen poderosamente a los viajeros, se alojen o no en el hotel.

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