Ráscame que no llego

La mangosta y el jabalí

La mangosta y el jabalí

A. Plumptre

Héctor Rodríguez

17 de abril de 2016

La vida en la naturaleza suele ser dura, en ocasiones, incluso cruel. Al fin y al cabo la vida se caracteriza por esa búsqueda continua de perpetuarse. Cueste lo que cueste. Así pues, la relación entre depredadores y presas, la competencia por los recursos o la reproducción, e incluso la propia evolución mediante selección natural, pueden ser entendidos como una eterna competición.

Pero no todo en la naturaleza trata de quién se come a quién, de cazar o ser cazado. Algunas especies han desarrollado estrategias basadas en una cooperación de la que depende su supervivencia, o como en este caso, les hace la vida un poco más llevadera. Esta relación en la que ambas especies se benefician recibe el nombre de mutualismo.

La escena de la fotografía, como apuntan en SINC, fue tomada en el Parque Nacional Queen Elizabeth de Uganda  y es un ejemplo de ello. En la imagen, una mangosta rayada, Mungos mungo, examina a un jabalí verrugoso, Phacochoerus aethiopicus, en busca de algunas garrapatas que les sirvan de aperitivo. A cambio el  jabalí que plácidamente reposa en el suelo recibe un tratamiento de belleza completamente gratuito.