Tenerife

Punta de Teno

Punta de Teno

Punta de Teno

La naturaleza tinerfeña muestra su cara más salvaje en los abruptos acantilados de origen volcánico de la Punta de Teno, el extremo más occidental de la isla canaria. El lugar está dominado por un faro –uno de los siete que balizan la costa tinerfeña– que parece retarse con el bravío océano, y que impresiona aun más por los topónimos de algunos relieves cercanos: Morro del Diablo, Parada de los Muertos... El macizo, protegido en el Parque Rural del Teno desde 1994, tiene, además, un interior fisurado por barrancos cubiertos de vegetación y tímidos valles. En ellos han crecido, de modo casi inverosímil, caseríos como el de Masca y El Palmar, ambos base inmejorable desde la que iniciar un sinfín de caminatas de gran valor paisajístico, geológico y etnográfico.