El pequeño zorro y las estrellas gigantes

Asociación estelar Vulpécula OB1

Asociación estelar Vulpécula OB1

Foto: ESA

Las estrellas son el alma de toda galaxia. La buena noticia revelada en esta imagen de infrarrojos por el telescopio espacial Herschel es que existe en la Vía Láctea suficiente material para la formación de nuevos astros durante próximos millones de años.

La imagen, localizada a 8000 años luz en la constelación de Vulpécula – pequeño zorro en latín- corresponde a una región denominada Vulpécula OB1. Se trata de una asociación estelar en la que se están formando un grupo de estrellas de tipo OB, caracterizadas por ser muy masivas y poseer temperaturas relativamente altas en términos estelares. Durante su vida estas estrellas van a emitir una gran cantidad de radiación ultravioleta la cual ionizará rápidamente el gas interestelar de las que están rodeadas.

Esta radiación consume y comprime la nube de gas circundante provocando que las regiones cercanas de polvo y gas estelar comiencen a colapsar, dando lugar al nacimiento de nuevas estrellas.

Las estrellas gigantes de Vulpécula OB1 son algunas de las mayores de la Galaxia. Con una masa docenas de veces mayor a la del Sol, su vida es corta desde el punto de vista astronómico, ya que se consumen muy rápido. Se calcula que pueden tener unos dos millones de años, por lo que su vida se acerca su fin. Una vez consumida su energía, colapsarán y explotarán en forma de supernovas. El impacto que esta explosión tendrá en la nube circundante provocará el nacimiento de nuevos astros, dando así comienzo a un nuevo ciclo de vida sidérea.