Haces de incienso en Vietnam

9 de agosto de 2017

Vistosos haces de incienso teñidos de rojo son secados al sol en Quang Phu Cau, una localidad cercana a Hanoi. Esta sustancia aromática, que se quema para señalar acontecimientos relevantes y conectar con el mundo espiritual, es desde hace miles de años un icono de la cultura vietnamita.

Además de utilizarse en ceremonias y ritos religiosos y festivos, el incienso es un elemento habitual en el interior de las casas, donde se suelen celebar ceremonias para rendir homenaje a los ancestros, una práctica que todavía conserva una gran importancia moral y social en la comunidad vietnaminta.

Normalmente los parientes del difunto se reúnen en la fecha del aniversario de su muerte y los días festivos para rendirle homenaje en una ceremonia encabezada por las ofrendas a los antepasados realizadas por el hijo mayor. El acto suele finalizar con la quema de dinero de papel frente al altar, una práctica que simboliza la aportación de riquezas a la persona difunta para su uso en el Más Allá.

El incienso ha sido tradicionalmente empleado con fines religiosos en numerosas sociedades. Además del uso en China y Japón, existen registros que prueban la quema de incienso en Mesoamérica, donde se utilizaba con fines litúrgicos y como remedio para males físicos. Además del budismo, muchas otras confesiones queman incienso en sus actos ligúrgicos: entre ellas la Iglesia católica y ortodoxa.

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El cristianismo, que en un principio mostró aversión hacia el uso del incienso, empleado únicamente para honrar a los dioses del paganismo, acabó adoptando esta resina aromática en sus actos ceremoniales. Primero se usó en las ceremonias funerarias, después llegó a formar parte de otros actos sacramentales, como misas o procesiones.

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