Un gran globo cósmico

Nebulosa de la Burbuja

Nebulosa de la Burbuja

NASA/ESA/Hubble Heritage Team

Héctor Rodríguez

26 de abril de 2016

La nebulosa de la Burbuja fue descubierta por William Herschel en 1787. Por aquel entonces solo fue percibida por el astrónomo como una pequeña mota blanca en su rudimentario telescopio. Ahora, gracias a la Cámara de Gran Angular 3 (WFC3) del Telescopio Espacial Hubble, podemos contemplarla en todo su esplendor. 

Haciendo honor a su nombre, esta nebulosa es precisamente eso: una burbuja de 10 años luz de diámetro creada por el viento solar de la estrella hallada en su interior, cuya radiación ultravioleta hace brillar los gases que la rodean con una luz fluorescente y que se expande a una velocidad de 100.000 kilómetros por hora.

En principio, esta estrella, SAO20575, unas 10-20 veces mayor que el Sol, debería encontrarse en el centro de esta pompa estelar. No obstante, según los astrónomos, la explicación a su irregularidad se encuentra en las diferencias de densidad entre las zonas que rodean al astro. Esta desigualdad propiciaría una expansión variable del gas de la burbuja en las distintas direcciones del espacio.