La corona solar en colores

La corona solar se tiñe de colores cuando se observa con la tecnología adecuada

La corona solar se tiñe de colores cuando se observa con la tecnología adecuada

La forma en que la corona se calienta hasta alcanzar millones de grados es todavía una incógnita para los científicos, pero gracias a instrumentos como SOHO, los investigadores conocen mejor nuestra estrella más cercana.

Foto: ESA / SOHO

Gracias a este tipo de imágenes los científicos pueden conocer mejor los procesos físicos que tienen lugar en la parte más externa del Sol

Si miras al sol verás simplemente una esfera de luz. Sin embargo, gracias a la tecnología de última generación podemos ver la estrella que gobierna nuestro sistema de una manera muy distinta. En este caso, gracias a  los ojos electrónicos del Observatorio Heliosférico y Solar (SOHO), lo observamos lleno de color y detalles.

Un átomo de hierro suele contener cerca de 26 electrones. Sin embargo, cuando pierde electrones emite luz a distintas longitudes de onda. Y es precisamente esa diferencia la que consigue captar SOHO.

El color rojo muestra el hierro a 2,5 millones de grados, con 14 electrones perdidos mientras que el color azul representa el hierro a una temperatura de 1 millón de grados

Este telescopio es sensible a cuatro longitudes de onda distintas de luz ultravioleta extrema. Para conseguir esta curiosa imagen se utilizaron las tres últimas con el fin de destacar las diferentes temperaturas de los gases solares. Cada longitud de onda ha sido codificada por colores: rojo, amarillo y azul.

En esta imagen, el color azul representa el hierro a una temperatura de 1 millón de grados Celsius que ha perdido 8 o 9 electrones. El amarillo es el hierro a 1,5 millones de grados (11 electrones perdidos) y el rojo muestra el hierro a 2,5 millones de grados (14 electrones perdidos).  

Este tipo de imágenes permite a los científicos conocer mejor el sol y los procesos físicos que ocurren en su corona, la parte más externa del mismo. Todavía quedan muchas incógnitas abiertas sobre estos procesos, y la forma en que la corona se calienta hasta alcanzar millones de grados continúa siendo objeto de debate científico.